Quienes me conocéis personalmente o seguís el blog y me leéis de manera habitual, sabéis, o quizá sospechéis, que la lectura es una de mis grandes aficiones.
Y de lectura precisamente quiero hablaros hoy. No de lo que leo yo, aunque podría, porque estoy aprovechando el verano para ponerme al día… Sino de lo que leéis vosotros, más concretamente de cómo leéis lo que leéis.
Tanto si por vuestra profesión o vuestra vida académica tenéis que retener información presentada en formato escrito, tener habilidad para leer de manera ágil y comprensiva os facilitará bastante la vida. Si sólo lees novelas cuando tienes tiempo libre, también. ¿No te ha pasado que te pierdes, se te olvida quiénes son los personajes o los enredas todos, como en Juego de Tronos? Si no lees más que la etiqueta del bote de champú… ¿quién sabe? Quizá estos trucos te motiven a retomar este sano y enriquecedor hábito que es la lectura.
Una lectura ágil no es sólo una lectura rápida. Implica eficacia, comprensión y retentiva. Dado que el cerebro, al procesar esos simpáticos simbolitos escritos en el papel, comprende conceptos e imágenes, de poco sirve una lectura mecánica, tediosa y repetitiva de letras que forman palabras, palabras que forman frases, frases que forman párrafos, etc. Necesitamos algo más. Y aquí van los trucos:
- Pon tu lectura en contexto: Época y autor.
La lectura es una oportunidad de conversar con el autor o autora que redactó el texto, comprender sus pensamientos, sus preocupaciones por temas de la época que, seguramente, también sean relevantes en la nuestra. Cuando se aborda una lectura sin saber nada de la época ni la persona que la elaboró, resulta mucho más difícil de comprender. Esta información nos permite poner el texto en contexto, y adquirir una visión mucho más rica de las ideas y conceptos desarrollados. Las publicaciones, sean libros, revistas o artículos, son instrumentos culturales. Comprender de dónde vienen y en qué marco se desarrollan, nos facilita su interpretación y asimilación.
- Skim & Scan
El primer concepto hace referencia a una lectura superficial, tratando de hacernos un idea general del texto. El segundo se refiere a un análisis rápido del texto, un rastreo en busca de información valiosa. Los dos estilos son útiles. Uno nos permite familiarizarnos con el texto, poner en marcha nuestro cerebro y entrar en materia, el otro favorece que seleccionemos la información relevante, realizando una criba de lo que podemos querer retener más adelante.
- Preguntas, preguntas y más preguntas:
Para comprender un texto, nuestro cerebro relaciona su contenido con la información que ya tiene previamente y que le resulta familiar. Podemos ayudarnos a integrar la información realizando preguntas y tratando de buscar las respuestas. Antes de sumergirnos en un libro, podemos preguntarnos qué queremos aprender de él, qué queremos que nos enseñe. Y seguro que, a medida que avanzamos en la lectura, vamos dando repuesta a las cuestiones que nos formulemos. Ante una pregunta, nuestro cerebro trabaja para encontrar respuestas. Sólo tenemos que hacernos las preguntas adecuadas.
La vida es muy corta y mi biblioteca muy grande, así que, ahora…
¡a disfrutar de la lectura!


Pensando en el verano y en las vacaciones están ya algunos a estas alturas de mayo. Otros, por el contrario, tienen la cabeza sumergida en sus apuntes, llena de contenidos y fechas de los últimos exámenes. Nosotros, por nuestra parte, con este afán de aprender que nos caracteriza, vemos el verano como una época en la que aprovechar el tiempo aprendiendo.
Por las mañanas, Teoría; tras un cafetín, Tertulia, y por las tardes Talleres creativos. Todo ello, frente al mar. ¿Qué más se puede pedir?
Esta idea tan de perogrullo, que describe algo tan evidente como que uno crece y se desarrolla, y además lo hace feliz, cuando está rodeado de gente que te cuida, que reconoce tus habilidades y te anima a que las practiques, pasa por desgracia a un plano secundario en el sistema educativo de este país. Si acaso se contempla, que yo cada vez tengo más dudas… Pero no es ése el tema del que quiero hablaros hoy.

Los más grandes podremos participar en la tarde de los jueves, de 16 a 19h, pues las puertas del centro estarán abiertas para que podamos disfrutar de ver cómo progresan los proyectos de nuestros niños.
No os podéis imaginar cómo mi visión de la
En su cruzada para la visibilización y normalización de este colectivo,

«El amor por los libros se desarrolla desde la infancia y se cultiva a lo largo de toda la vida»