Violencia de género en la adolescencia: Materiales para padres y docentes

En otras ocasiones hemos hablado de cómo la violencia de género, lejos de estar extinguiéndose en las generaciones que vienen, es una realidad muy frecuente entre nuestros jóvenes. Mucho más de lo que sus padres y madres se imaginan.

No comparto eso que he oído decir a algunos padres recientemente «la culpa es del reggaetón». Ni del reggaetón ni del chachachá. La violencia de género es un fenómeno complejo y multifactorial que hunde sus raíces en una sociedad basada en un sistema patriarcal donde las desigualdades entre hombres y mujeres se filtran de múltiples maneras en nuestro día a día. Y los chavales y chavalas se ven inmersos, desde muy jóvenes, en relaciones caracterizadas por marcados desequilibrios de poder.

El Instituto Andaluz de la Mujer de la Junta de Andalucía han desarrollado, de la mano de grandes expertos en el fenómeno de la Violencia de Género, unos materiales específicos para que, desde los distintos entornos en que los y las jóvenes se mueven, se pueda detectar la VG desde sus primeras manifestaciones.

acosar controlar violencia genero

Muchas veces quienes descubren la realidad de estas relaciones se sienten frustrados al tratar de confrontar a su persona querida, a quien ven sufrir, de lo poco sana que es la relación. Con las mejores intenciones, se llevan a cabo medidas que resultan contraproducentes: sermones, castigos y sanciones, ultimátums… Que, en lugar de hacer sentir a la parte implicada comprendida y apoyada, acogida y capaz de tomar decisiones, la alejan más de su entorno, aislándola y convirtiendo la relación insana en el eje en torno al cual gira su vida social y emocional…

Esta documentación gratuita está diseñada para proporcionar alternativas más efectivas: ofrece pautas de intervención para una adecuada comunicación, acogida, orientación, derivación y acompañamiento a las chicas en situación de violencia de género.

Aquí puedes descargar la documentación para familiares:

Si eres profesional de la educación, ésta es la guía específica para vosotros:

 

Confiamos en que el material os será de utilidad. Nos encantará leer vuestra opinión en los comentarios.

¡Hasta el próximo post!

cactus globo violencia genero

Pepa y Pepe: La escalera de la violencia de género

Si las pasadas semanas hemos hablado de múltiples formas de violencia de género en el contexto de la miniserie Big Little Lies, hoy quiero compartir con vosotros un vídeo sobre este mismo tema que se ha hecho viral, y debería viralizarse aún más entre el colectivo adolescente.

Carmen Ruiz Repullo, socióloga, nos relata en forma de cuento cómo, sin darnos cuenta, nos podemos ver inmersos en el ciclo de la violencia de género. De manera discreta y gradual, vamos sometiéndonos y accediendo a peticiones que acaban por restringir nuestra libertad individual y nos llevan a renunciar a nuestras actividades, nuestros gustos, nuestra identidad y a alejarnos de nuestra red de apoyo social.

La historia, que a todos nos suena está construida a partir de datos recogidos en varias investigaciones del Instituto Andaluz de la Mujer. Podemos acceder a los estudios en la web del Observatorio de la Infancia:

Voces tras los datos. Una mirada cualitativa a la violencia de género en adolescentes.

Escalera cíclica de la VG

Me quedo con una frase:

«Cuando alguien te quiere, no te hace subir NINGUNO de estos escalones».

Rompamos con los clichés del amor romántico. Los mitos románticos son el gérmen de la violencia de género. No subamos por la escalera. No empujemos al otro a subir.

El amor NO duele.

«Me gustaría que me contara sus cosas…» Sobre la confianza entre padres e hijos.

Una familia con adolescentes

A lo largo de mi experiencia profesional, han sido muchos los padres que me han comentado que les gustaría participar más en la vida de sus hijxs, que sienten que viven con desconocidxs y que les agradaría enormemente que sus chicxs les contaran sus cosas. No importa la edad de los «niñxs» en cuestión, este discurso es muy común. Tal vez demasiado.

De la misma manera, me he encontrado con hijxs, tanto fuera como dentro de la consulta, que se mueven entre dos polos: en un extremo, tenemos a aquellxs a los que les gustaría tener más confianza con sus padres y poder contarles algunas cosas, acudir a ellos en busca de consejo u opinión y compartir una parte, que ellos elijan, de su intimidad. Del otro lado, están aquellos hijxs que se sienten completamente invadidos por sus progenitores. Es común que traten de mantenerlos al margen de sus asuntos privados, y se sientan identificados con la Guardia de la Noche en su labor de defender los Reinos de los Hombres y proteger la frontera de Poniente del ataque de las fuerzas de más allá del muro (sí, yo también soy fan de GoT)

guardianes del muro ataque GoT

Hace unos días, una conversación con una madre me hizo reflexionar. En mi opinión, la intimidad emocional, tan necesaria en todas las etapas del desarrollo, se forja desde la más tierna infancia. La seguridad y complicidad necesaria para poder compartir con el otro nuestras necesidades y preocupaciones parte de un vínculo sano: la presencia y la disponibilidad son los cimientos, pero no bastan. Se necesita también escucha atenta y aceptación incondicional. Y volvemos al tiempo dedicado a la relación con el otro: no en cantidad, sino de calidad.

Sin esta intimidad emocional, nos vemos obligados a crecer en soledad. A no poder compartir nuestras pasiones ni nuestros miedos. A tomar nuestras propias decisiones sin contrastarlas con los demás. Y a equivocarnos. Los errores son inevitables, parte imprescindible del proceso de aprendizaje y, por tanto, de la vida. Sin embargo, resulta llamativo cómo, por tratar de ocultar algo que consideramos va a ser juzgado por el otro como un error, la comunicación con el otro se distorsiona y la relación se enrarece.

Y es que resulta complicado compartir nuestra vivencias con los demás sin sentirnos juzgados. Piénsalo: Si repasas las conversaciones que has tenido estos días con familiares, amigos, compañeros de estudios o de trabajo… Seguro que te viene a la cabeza más de un ejemplo en el que has sentido que el otro te colocaba en un posición de evaluación, te has sentido juzgado y te has replanteado la idoneidad de lo que has hecho… O tu elección a la hora de contarlo.

Somos de gatillo fácil. Con demasiada frecuencia, cuando alguna persona cercana se abre a nosotros y comparte sus anécdotas, sus experiencias o sus preocupaciones, inmediatamente nos ponemos en «modo solucionador» y ofrecemos alternativas. La realidad es que, en la mayoría de las ocasiones, la otra parte sólo necesita ser escuchada. Nos pide prestados nuestros oídos, nuestro cerebro y nuestro corazón para que seamos testigos mudos mientras ordena sus pensamiento, narra su historia, repasa los detalles… Y llega a sus propias conclusiones.

Todo estos es mucho más sencillo de lo que parece: ¿Quieres que te cuenten? Escucha. Pero escucha de verdad. Y habla tú también. Los padres, como siempre, con la mejor de las intenciones, tienen por costumbre proteger a sus niñxs manteniéndolos al margen de casi todo. Si nos paramos a reflexionar, nos damos cuenta enseguida de que poco sabemos de la vida de nuestros padres antes de que se convirtieran en eso, en padres. Y la realidad es que ellos, como nosotros, tienen y han tenido múltiples experiencias y desempeñan roles diversos: son padres, sí, pero también cónyuges, hijos, hermanos, nueras, yernos, cuñados, amigos, novios, alumnos… Ellos también tienen muchos rostros.

caras GoT Casa de blanco y negro

Y toda esta información, tan valiosa, pasa desapercibida para nosotros. De este modo, niños y adultos construyen vidas paralelas. Esta actitud nos aleja emocionalmente y construye, siguiendo con la metáfora, un enorme muro entre nosotros. ¿Cómo va a compartir un niño sus experiencias, sus gustos, sus preocupaciones… Si crece en un mundo donde nadie más lo hace?

Curiosamente, los esfuerzos de los padres por proteger se vuelven en su contra, y en lugar de crear un ambiente seguro y amoroso, se establece un clima afectivamente helado en el que, por si fuera poco, periódicamente cae una lluvia de preguntas que huele a interrogatorio: «¿qué tal hoy en el cole? ¿qué has hecho? ¿te has portado bien? ¿y en el recreo? ¿con quién has jugado?, pero ese niño saca malas notas, ¿verdad?…» 

Cometemos un enorme error si pensamos que de esta manera estamos conectando con ellos. A nadie le gusta tener que responder a un interrogatorio, y tampoco a nuestros hijos. Lo que necesitan y con toda probabilidad desean es que estemos disponibles para, en caso de necesidad, poder acudir a nosotros. 

Y tú, ¿qué opinas?

¿Sabes qué le pasa a tu niñx en el colegio? Bullying en ElObjetivo

La semana pasada compartíamos con vosotros un vídeo con algunos datos sobre el bullying, una realidad para muchos de nuestrxs chicxs contra la que, lo primero que debemos hacer, es estar informados y concienciados.

La prevención resulta fundamental, pero una vez la dinámica de abuso se ha establecido y los roles de los menores están definidos, la detección y la intervención deben ser tan tempranas como resulte posible. No sólo los padres y el equipo docente desempeñan un papel clave en el afrontamiento de estas situaciones; la figura del alumno mediador ha mostrado ser de gran utilidad: Permite que los niños tengan como referente un igual, un/a alumno/a con cierta formación en resolución de conflictos, que ayuda a manejar las situaciones de mala comunicación, incomprensión o enfrentamiento, sirviendo como apoyo y modelo.

Con el desarrollo de las nuevas tecnologías, las situaciones de acoso escolar han superado los muros de los centros educativos, invadiendo la intimidad de los niños y jóvenes que lo padecen: los mensajes descalificadores, las amenazas, los insultos… llegan a cualquier hora y en cualquier lugar, a través de las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea. Es algo así como «llevar al acosador en el bolsillo».

El pasado domingo 19 de Septiembre, el programa El Objetivo, emitido en LaSexta, abordó esta compleja realidad, analizándola desde diversos puntos de vista. Recoge los testimonios de jóvenes implicados en situaciones de acoso, padres, docentes y psicólogos, y profundiza en las claves que permiten la detección de los casos de bullying y cyberbullying y las distintas opciones de intervención.

Aquí os dejo el enlace:

El Objetivo. Temporada 5, Capítulo 3. Acoso Escolar.

En palabras de Ana Pastor, «Estos son los datos, suyas son las conclusiones».

¿Feliz vuelta al cole?

El acoso escolarbullying«) es una realidad para muchos de nuestros niños. Es responsabilidad de todos prevenir, detectar e intervenir en estas situaciones.

Si te parece que tu hij@ tiene miedo a ir al colegio/instituto, si busca excusas para quedarse en casa, no quiere hablar de la relación con sus compañeros, presenta síntomas físicos (dolores difusos, problemas digestivos, dificultad para conciliar el sueño…), «pierde» o «estropea» su material escolar, sus resultados académicos han caído en picado sin explicación alguna, se muestra irritable, angustiado, tiene cambios de humor… Por favor, no mires para otro lado.

El bullying no es cosa de críos.

https://www.facebook.com/cribeocom/videos/1097628773620134/

La gran mentira: Mi hij@ va a dejar de entrenar porque necesita centrarse en los estudios.

ver tocar

En esta época son muchos los papás que están haciendo verdaderos esfuerzos por hacer encajar todas las actividades extraescolares de sus hijos en la planificación de la rutina familiar.

No podemos sino compartir este interesantísimo artículo de Rafa Martínez Gallego, Ingeniero Técnico, Doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y Director Deportivo en el Club de Tenis El Puig, quien nos recuerda que el deporte y el rendimiento intelectual no sólo no son incompatibles, sino todo lo contrario, y echa por tierra una afirmación que muchos padres emplean tarde o temprano a lo largo de la vida académica de sus niñ@s: «Tiene que dejar de entrenar, porque el deporte le roba tiempo a los estudios».

¿Quieres facilitar el desarrollo cognitivo de tu hijo? Dale ejercicio físico y música. Pero de esto último hablaremos en otra ocasión…

https://www.youtube.com/watch?v=v6k3CHZibLU

Y tú, ¿eres marciano?

Alien tres ojos - Psicólogo Gijón

En las últimas semanas, entre los muchos «fenómenos virales» que nos hemos encontrado en las redes sociales, nos ha llamado especialmente la atención un vídeo que hoy queremos compartir con vosotros.

UNICEF ha conseguido, una vez más, no dejar a nadie indiferente con este anuncio en el que un niño reptiliano con superpoderes llega a un colegio terrícola; asuntos tan cotidianos como el acoso escolar, las necesidades educativas especiales, el respeto a las diferencias y la integración quedan plasmados en poco más de un minuto de metraje.

Y es que, tener a alguien diferente cerca, es una gran suerte. Nos permite poder descubrir otros puntos de vista, otra visión del mundo, otras formas de pensar y actuar… En definitiva, nos brinda la posibilidad de aprender y enriquece nuestra vida.

Además… ¿No somos todos un poco marcianos?

Resaca cinematográfica: Del revés

Hace unos meses llegó a las grandes pantallas el último estreno de Pixar, Inside-Out (Del Revés en España, Intensa-Mente en Hispanoamérica). Y el mundo de más de uno quedó, precisamente, «del revés«. Son varias las personas que me han comentado el fuerte impacto que esta película les ha causado, cómo les ha ayudado a comprender algunas facetas de sí mismos y, sobre todo, cómo les ha llevado a reflexionar sobre las emociones propias y ajenas. Desde luego, Inside-out es una de esas películas dignas de ver varias veces… Y en cada visionado se descubren nuevos detalles, nuevos matices, que enriquecen la historia aún más.

Del revés - personajes con rótulo Psicologo Gijón

La película plasma, de manera simplificada, algunas cuestiones relacionadas con la psicología que pueden resultar de difícil acceso para el público general: los procesos implicados en la formación de recuerdos, la importancia de los vínculos en la configuración de nuestra identidad, el subconsciente, la imaginación, el pensamiento abstracto, el valor del duelo y su utilidad a la hora de poner fin a distintas etapas de nuestra vida, el desarrollo de nuestro mundo emocional y su evolución en el tiempo

Necesitaríamos unos cuantos posts para comentar cada uno de estos temas en profundidad (y quizá lo hagamos), por eso el objetivo de el que escribimos hoy es más prudente: Queremos compartir con vosotros algunas de las conclusiones a las que hemos llegado tras disfrutar de esta historia

  1. Una vida feliz no implica estar alegre todo el tiempo.

Del revés - Alegría tirando de Tristeza - Psicologo GijonSi habéis visto la película (o algo de la abundante publicidad que se le ha hecho) recordaréis que el sentimiento de Alegría aparece representado por una simpática figurilla amarilla con el aspecto de un hada maníaca que pretende que Riley, la niña protagonista de la historia, esté siempre feliz. Para ello trata de mantenerse a los mandos de la mente de la pequeña todo el tiempo, impidiendo a las otras emociones, especialmente a Tristeza, que participen. Aunque sus planes funcionan temporalmente, resulta inevitable que las otras emociones tomen parte (no quiero ser spoiler, así que no diré más). Cuando las emociones se turnan a los mandos, la niña parece lograr una forma de felicidad más profunda, más genuina, y sus respuestas ante las distintas situaciones resultan más ricas y coherentes.

Contar con un amplio abanico emocional puede facilitarnos más información acerca de la situación en la que estamos, lo que nos puede llevar a tomar mejores decisiones y, por tanto, llevar a cabo comportamientos que nos reporten una mayor satisfacción, y así estar más felices. En la película, (a ver cómo lo cuento sin destripar el argumento…) una situación de alejamiento respecto a su familia activa en la niña sentimientos de tristeza y miedo que le llevan a tomar la decisión de regresar a casa, lo que le lleva a sentir una gran felicidad, más profunda. La alegría es sólo uno de los componentes de la felicidad; ésta puede estar teñida de otras emociones, incluso de tristeza.

2. Tratar de permanecer feliz todo el tiempo resulta agotador… ¡y muy dañino!

Hay momentos en la vida en que las circunstancias nos obligan a sentir. Cuando en esas ocasiones tratamos de bloquear el resto de emociones y fingimos estar alegres, trasladamos un mensaje confuso a los demás (que no tienen otra forma de saber lo que sentimos) y podemos llegar a pensar que hay algo malo en nosotros si no logramos ser felices todo el tiempo.

Aprendemos qué reacciones son «normales» observando a los demás: si una mamá o un papá, por ejemplo, mantiene la compostura y muestra alegría independientemente de su sentir real, un niño que sienta tristeza, preocupación, enfado… Tendrá problemas para reconocer sus propias emociones y puede considerar que hay algo que funciona mal en él, que es raro o que está sintiendo cosas inapropiadas, pues no consigue mantener el tono emocional positivo que resulta tan normal en su entorno. Y lo verdaderamente normal, lo humano, es sentir, y no ser feliz todo el tiempo.

inside out - emociones padre vs madre

Así, cuando ese «ser feliz todo el tiempo» se convierte en uno de nuestros objetivos vitales, estamos condenados al fracaso y la frustración y, por tanto al malestar y a la infelicidad. Incluso se han realizado estudios que demuestran que, cuanto más nos esforzamos por conseguir la felicidad, más elevamos nuestras expectativas y, por tanto, más decepcionados nos sentimos al no poder alcanzarlas.

Del revés - Ira toma el control - Terapia en Gijón

Intentar obligarnos a ser felices puede hacernos sentir aislados, enfadados y confusos. Resulta mucho más productivo tratar de construir experiencias positivas, buscar actividades que nos diviertan y estimulen y nos ayuden a sentirnos bien. Pero, cuando no es así, reconocer y comunicar nuestros sentimientos negativos. Recordemos una vez más que la única forma que nuestro entorno tiene de saber cómo nos sentimos o qué pensamos es… ¡que nosotros lo comuniquemos!

3. La tristeza resulta fundamental para nuestro bienestar.

tristeza inside out llorando - Atención psicológica GijónAunque puede resultar molesto sentirla, la tristeza tiene un propósito en nuestra vida: Nos permite empatizar, tener compasión y conectar profundamente con la gente, lo que la convierte en un componente de la felicidad. Con mucho tacto, Inside-Out muestra cómo las emociones que en muchos casos tratamos de evitar (además de la tristeza, la ira y el miedo) resultan enormemente útiles, pues nos proporcionan información sobre cómo reaccionamos a acontecimientos (tanto internos como externos) y nos permiten conectar con los demás, recurrir a ellos en busca de ayuda y consuelo.

4. En lugar de tratar de eliminar las emociones desagradables, debemos aceptarlas y reconciliarnos con ellas.

Intentar contener o eliminar una emoción resulta una estrategia muy común, Es frecuente entre las personas que aún no han adquirido una comprensión profunda de sus propias emociones. Si tenéis adolescentes cerca, sabréis de lo que hablo… Aunque también es un recurso muy común entre los adultos.

Tratar de restringir o bloquear una emoción resulta completamente contraproducente a largo plazo. Lo recomendable es aceptar esa emoción, observarla conscientemente tratando de no juzgarla como «correcta» o «incorrecta»: No está ni bien ni mal, es sólo una manera de reaccionar. Reconocer y aceptar nuestras propias emociones nos proporciona una mayor estabilidad, facilita su manejo y mejora la calidad de nuestras relaciones.

personajes inside out - islas de la personalidad

Esperamos no haberte aburrido con tanto análisis. Si has llegado hasta aquí, te agradecemos tu paciencia. Como ves, la película da mucho de sí… Y es que el cine no es sólo un entretenimiento, sino una poderosa fuente de aprendizaje.

Cuéntanos, ¿qué otra película te ha hecho reflexionar?

Vencer el estrés postvacacional

A estas alturas de septiembre, lo más probable es que la mayoría de nosotros estemos inmersos en la rutina del nuevo curso y las vacaciones formen ya parte de nuestros recuerdos. Como mencionábamos en el post anterior, es tiempo de retomar horarios, obligaciones y responsabilidades. Y a algunas personas, eso les cuesta… Quizá sepas a qué me refiero…

Hombre angustiado - psicólogo en Gijón

Muchos de vosotros habréis sufrido (o quizá estéis sufriendo) de estrés postvacacional. Se trata de un síndrome, un conjunto de síntomas, que aparecen como consecuencia de un fallo en el proceso de adaptación a la vida activa tras un periodo de vacaciones, e interfieren en nuestro rendimiento.

Resulta común en adultos (en función de las fuentes los datos oscilan entre un 6% y un 57%, aunque vamos a quedarnos con el dato de la Sociedad Española de Neurología: cerca del 35% de la población activa de entre 25 y 40 años), aunque también se da en niños, especialmente cuando no están a gusto en su centro de estudios o sufren bulling (acoso escolar), situación en la que es más que comprensible su rechazo a regresar a las aulas.

Humor huevo roto con carita de miedo -estrésEl síndrome, como decíamos, está conformado por un conjunto de síntomas, tanto físicos como psíquicos. Entre los primeros se encuentran cansancio muscular, fatiga, falta de sueño o somnolencia diurna excesiva, falta o exceso de apetito, dolores musculares difusos… Nuestra mente responde a su vez con dificultades de concentración, preocupación, tristeza, apatía, nerviosismo o irritabilidad.

Podemos imaginar cuáles son las repercusiones tanto en nuestro rendimiento como en nuestras relaciones. Quizá en este momento no seamos una compañía muy agradable…

Aunque su frecuente uso en los medios de comunicación en esta época del año ha convertido el concepto en algo manejado por todos, debemos tener en cuenta que, a pesar de la connotación aparentemente negativa de la primera parte de la expresión (se habla de «síndrome/estrés/depresión postvacacional»), se trata de algo perfectamente normal.

Esa es la buena noticia: No estás enfermo. Sólo te estás adaptando.

Nuestro organismo está adaptándose a una situación ambiental novedosa, y toda adaptación requiere de un proceso y de una serie de cambios a nivel orgánico (corporal), psíquico (mental o cognitivo), e incluso conductual. Nuestro organismo sufre una serie de cambios en un intento de emplear mejor sus recursos: algunos se aceleran, otros se reactivan, siempre con el objetivo de dar respuesta a las demandas ambientales. Se trata de una reacción normal al estrés, que sólo resulta peligrosa si se mantiene en el tiempo.

Debemos ser cautos, pues el estrés sostenido incide en el origen y en el empeoramiento de algunas enfermedades y dolencias neurológicas, tales como cefaleas, epilepsia y trastornos del sueño. Aunque el síndrome postvacacional tiene un fuerte componente emocional, puede convertirse en desencadenante de daños diversos. Por ese y por otros motivos, debemos tratar de prevenir su aparición y de paliar sus síntomas, si ya han aparecido.

Una vez más, la prevención es el mejor remedio. Aquí tienes algunas pautas:

  • Mantener cierta estabilidad en los horarios evita que se alteren nuestros ritmos biológicos.
  • Volver a la rutina de manera paulatina favorece nuestra adaptación. Programa tu regreso con tiempo…
  • Disfrutar de nuestra actividad todo el año. Si nuestra motivación se centra exclusivamente en las vacaciones, pasaremos medio año ansiando su llegada y el otro medio lamentándonos por su finalización.
  • Mantener nuestras aficiones durante el curso escolar. Organiza tu tiempo, y ¡diviértete! Busca la forma de disfrutar de tu ocio en pequeñas dosis durante el curso. No tienes por qué abandonarlo con el fin del verano… En este artículo nos recuerdan cómo nuestras aficiones se convierten en nuestras grandes aliadas a la hora de combatir el estrés.
  • Moderar el consumo de cafeína y alcohol. Quizá te parezca una buena solución a corto plazo, pero nada más lejos de la realidad: El alcohol actúa como depresor del sistema nervioso central, agravando los síntomas de apatía, tristeza y desgana, mientras que el café y las bebidas con cafeína agudizan los síntomas de estrés. No, no es buena idea.
  • Dosificar las vacaciones: Quizá te sirva de consuelo tener en mente que pronto podrás disfrutar de algún puente o de unos pocos días de descanso…
  • Recuerda que se trata de un periodo de adaptación. Y pasará… Date un poco de tiempo. Ten paciencia contigo mismo, en la mayor parte de los casos es cuestión de actitud y de tiempo. Lo más probable es que en 10-15 días te sientas mejor.

Si, a pesar de todo, te cuesta adaptarte y dejar atrás esa mezcla de emociones y sensaciones que quedan recogidas en el concepto de estrés postvacacional, quizá requieras de ayuda especializada.

Recuerda que estamos aquí para ayudarte, tu psicólogo en Gijón, y nuestro objetivo es tu bienestar.

Y llegó la «vuelta al cole»…

Sí, ya está aquí. Llegó ese momento tan temido por algunos, tan deseado por otros: La vuelta a la rutina, el inicio de curso, el fin de las vacaciones.

Mafalda - vuelta al cole

He de reconocer que a mi, personalmente, me gusta septiembre. Es la vuelta a lo conocido, al orden, tras un tiempo de descanso, libertad, ocio y cierta improvisación. Pero, consciente como soy de que, para muchas personas y, desde luego, para muchas familias, supone un momento de crisis, me he decidido a escribir sobre esta cuestión.

vuelta al cole ansiolíticoEn estas fechas se junta el presunto «estrés postvacacional« de los padres (sí, digo presunto, pero de eso hablaremos otro día…), la cuesta de septiembre, con todo el revuelo y el gasto económico que supone la adquisición del material necesario para comenzar el curso, y el retorno de los peques, y los no tan peques, a sus tareas escolares y académicas.

Se acabó la libertad de horarios, las horas muertas, las largas siestas, la playa… ¿Es ése el enfoque? Desde luego, si nos contamos así la historia, no es de extrañar que nos desagrade esta época. Parece que sea el fin de lo bueno. Sin embargo… ¿quién dijo que lo que comienza ahora no sea bueno?

Es precisamente eso, nuestra actitud, lo que convierte Septiembre en una cuesta de gran pendiente… ¡o en un trampolín!

Y nuestros peques, como siempre, imitan lo que ven. Si tu discurso es pesimista, angustiado o de resignación… Ya sabes cómo se mostrarán ellos. Tenemos que aprender a motivarnos y motivarles para comenzar esta nueva etapa con un buen rendimiento y disfrutando del tiempo libre (que lo habrá, seguro).

Durante los días previos a la incorporación al cole o al trabajo, es recomendable que retomemos algunas rutinas: asumir progresivamente horarios razonables de sueño y alimentación, próximos a los que tendremos durante el curso, facilita la transición a esta nueva etapa y minimiza las sensaciones de cansancio, desgana y pereza.

Respecto al sueño, no me cansaré de recordaros que un sueño de calidad es incompatible con la presencia de dispositivos móviles… Así que, aunque durante las vacaciones nos hayamos tomado ciertas licencias, debemos tener presente que el móvil no es un buen compañero de sueño. Y aún menos para nuestros niños y adolescentes (si quieres saber más sobre el sueño en estas edades, te recomiendo este artículo).

iphone-388387_1280La nomofobia o adicción al móvil es una realidad cada vez más frecuente. ¿Y has oído hablar del «vamping«? Consiste en estar conectado al móvil hasta altas horas de la noche. Resulta un fenómeno muy común entre los adolescentes y tiene fuertes repercusiones sobre su estado de ánimo, su rendimiento escolar y, evidentemente, sobre la cantidad y calidad de su sueño. Por favor, no te lo tomes a la ligera.

El orden ayuda, no sólo en los hábitos, sino también en el entorno: Reorganizar la habitación y el escritorio, retirando objetos que no vayamos a utilizar y haciendo sitio para el nuevo material, nos ayuda a tomar conciencia de la realidad de la nueva etapa y nos permite despejar tanto el exterior como nuestra mente.

Podemos elaborar un horario semanal, convirtiéndolo en una tarea estimulante que nos permita tanto ver y anticipar cuál será la estructura de nuestro día a día como apreciar los momentos de tiempo libre y planificar a qué podemos dedicarlo: jugar, descansar, practicar algún deporte, pasar tiempo con los amigos o la familia, ver pelis, aprender a hacer ganchillo… ¡Lo que tú quieras!

felipe angustia

Porque la vuelta a la rutina no es una condena, sino una nueva oportunidad para gestionar tu tiempo y descubrir que, también durante el curso, puedes tener tiempo para todo.

Y, si necesitas ayuda, no olvides que puedes contactar con nosotros.

¡Feliz vuelta al cole!