No solo la muerte desencadena el duelo: Duelos invisibles.

En otras ocasiones hemos hablado del duelo como un proceso de adaptación emocional ante una pérdida de algo sentido como valioso (un ser querido, un empleo, una relación). En el lenguaje popular, la palabra duelo parece estar indisolublemente asociada a la idea de muerte. Para la mayoría de las personas, van de la mano. No obstante, el duelo es un concepto mucho más amplio y son muchas las experiencias vitales que pueden desencadenar reacciones de duelo. Hoy hablaremos de algunas de ellas:

  • Pérdida de planes y sueños que no se cumplen

La mayoría de nosotros crecemos construyendo una serie de ideas sobre cómo queremos que sea nuestro futuro y qué metas queremos alcanzar en las distintas etapas de nuestra vida. Pero pasan los años y no estamos donde queríamos estar…

Un estudiante brillante que, al salir al mercado laboral, no encuentra trabajo.

Una persona o una pareja que desea tener hijos y resulta tener problemas de fertilidad.

Un trabajador insatisfecho con su trayectoria laboral.

Cuando deseamos algo intensamente, nos esforzamos para conseguirlo y finalmente no sucede, la frustración y la decepción son reacciones comunes. Este tipo de duelo va acompañado por una pérdida de sentido. Nos preguntamos ¿para qué tanto esfuerzo? ¿y ahora qué?. Tomamos conciencia de que no teníamos tanto control como pensábamos sobre aspectos importantes y comparamos nuestro recorrido y sus resultados con los de otros, que sí han logrado aquello a lo que aspirábamos. Sentimos que hemos fracasado. ¡Y no es justo!.

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  • Pérdida de identidad

Las personas nos definimos por nuestras actividades y nuestro mundo relacional. Cuando dejamos de realizar una actividad relevante para nosotros o cortamos con una relación, una parte de lo que hasta ahora ha constituido nuestra vida desaparece:

Un divorcio implica el duelo por la esposa o el marido que ya no soy, por los planes de un futuro compartido junto a esa persona.

Una mastectomía puede suponer un duelo por la idea previa de feminidad relacionada con el cuerpo.

Un giro en la carrera profesional o un cambio de trabajo supone un duelo por la identidad perdida.

Abandonar una asociación o un colectivo puede suponer un duelo por la pérdida del sentido de pertenencia y filiación.

La emancipación de los hijos conlleva un duelo por la pérdida del rol de padre/madre proveedor.

Cuando perdemos una de nuestras identidades primarias, nos enfrentamos a un proceso de duelo por quienes creíamos que éramos. Para poder elaborar y superarlo tenemos que integrar la pérdida en nuestra historia personal. En algunos casos, no tenemos control sobre lo que sucede y sentimos que nos han robado la identidad: un divorcio no deseado, una mastectomía en un proceso oncológico… En otras ocasiones tenemos voz y voto sobre lo que ocurre, aunque no por ello el duelo resulta más sencillo: la ambivalencia que acompaña la toma de decisiones, el no tener garantías de que los cambios sean para mejor, hace que la persona sienta también la pérdida, aunque por haber sido voluntaria se le niegue el derecho a expresar su malestar y a hacer explícito su duelo.

  • Pérdida de seguridad

Por lo general, esperamos sentirnos a salvo en nuestro hogar, en nuestras relaciones y en nuestro entorno cotidiano. Sin embargo, esta seguridad puede verse amenazada por distintos acontecimientos vitales:

El descubrimiento de una infidelidad provoca una pérdida de la seguridad emocional en la relación.

Los hijos de un matrimonio en proceso de divorcio pueden enfrentarse a la pérdida de seguridad al modificarse la estructura de su familia.

Cuando entran en una vivienda a robar, sus inquilinos pueden sentir invadida su privacidad y perder el sentido de seguridad física.

Las víctimas de abusos físicos y psicológicos pueden tener problemas para sentirse seguros en su día a día como consecuencia del trauma.

La pérdida de seguridad, sea física o emocional puede provocar que la persona perciba su mundo como un lugar amenazante. En estas situaciones es habitual que la persona mantenga un estado de alerta exagerada, incluso en ausencia de peligro o, por el contrario, parezca adormecida y desconectada de la realidad. En los casos de estrés postraumático, además de elaborar el trauma, nos enfrentamos al proceso de duelo y reconstrucción de su sentimiento de seguridad.

  • Pérdida de autonomía

Verse incapaz de hacer por uno mismo lo que siempre hemos hecho supone un cambio vital al que resulta difícil adaptarse. Nos hace sentir que perdemos el control de nuestras vidas y, en muchos casos, nos coloca en una situación de vulnerabilidad y dependencia.

El envejecimiento natural que, a la larga, implica una mayor dependencia de los demás, conlleva un duelo por la vida anterior, por la autonomía, por la identidad como un miembro que aporta a la sociedad…

El desarrollo de una enfermedad que implica un deterioro físico y/o cognitivo, abrupto o progresivo, y una pérdida de funcionalidad.

Una pérdida económica grave que implique pedir ayuda a los demás supone un duelo por la propia identidad, por el estatus social y un proceso de adaptación a la nueva situación.

Una de las mayores preocupaciones de las personas, tanto sanas como enfermas, a medida que vamos envejeciendo, es la pérdida de autonomía, y esta pérdida desencadena un duelo: se pierde la independencia y la capacidad de funcionar solo, de decidir cuándo y cómo hacer cosas cotidianas. Si a esto se suman discrepancias familiares sobre los cuidados a la persona dependiente y dificultades económicas, la sensación de fracaso y las preocupaciones se disparan. Y comienza la tarea de lidiar con estas pérdidas y reconceptualizar quienes somos a pesar de estas limitaciones.

Todas estas pérdidas son, en sí mismas, motivo de duelo. No obstante, el dolor por la pérdida, la necesidad de expresar el malestar para poder elaborar y adaptarse a las nuevas circunstancias son procesos que, desafortunadamente, suelen invisibilizarse y deslegitimarse.

Cuando nos encontramos en situaciones de este tipo, nuestro entorno puede transmitirnos que no tenemos derecho a sentir lo que sentimos, que no es para tanto. Sin embargo, cuando nos planteamos estas situaciones en términos de duelo, el tránsito por esta época de desorientación puede verse facilitada: El doliente es tratado con paciencia y cariño, sus sentimientos tenidos en cuenta. Se le permite expresar las emociones que necesite, porque se reconoce que es necesario para sanar sus heridas.

El uso de la palabra duelo es adecuado, puesto que abarca la realidad interna del proceso que la persona está viviendo, legitima y concreta lo que sucede y además facilita la comunicación con los demás.

Las pérdidas descritas, sean o no trágicas, son pérdidas reales.

Tienes derecho a vivir tu duelo. 

Ponte en sus zapatos: En Navidad, y todos los días.

¿Cuántos dame un besito va a escuchar tu hijo/a estas navidades? ¿Qué harás tú si no quiere? ¿Cuántos lo estás malacostumbrando vas a oír tú? ¿Le impedirías a otro adulto levantarse de la mesa si no se ha acabado la comida de su plato?

Hace unos días conocí, a través de las redes sociales, la campaña sin ánimo de lucro En sus zapatos. Y sencillamente me encanta. Se trata de un proyecto que pretende concienciar sobre la violencia que niños y niñas sufren a diario en sus familias y contextos educativos. Sí, a diario. Pero pasa desapercibida… Cuesta creerlo, ¿verdad?

A través de una serie de vídeos desarrollados por Mad Media Films y El Instituto de Cine de Madrid y la compañera psicóloga y psicoterapeuta Beatriz Cazurro se reproducen situaciones cotidianas tan frecuentes que todos hemos vivido, tanto cuando éramos niños como ahora, ya adultos. Nos invita a reflexionar sobre la manera en que tratamos a los peques, a cuestionarnos nuestro papel como adultos y a ponernos en el lugar de ese otro más pequeño que siente, piensa y, aunque a algunos se les olvide, tiene entidad, necesidades y deseos propios.

[vimeo 300729043 w=640 h=360] ¿Me das un besito? from Beatriz Cazurro on Vimeo.

Si bien resulta evidente lo inapropiado, poco respetuoso o incluso violento que es tratar así a otro adulto, ¿por qué se hace constantemente por los niños?

No perdamos de vista los Derechos del Niño. Como tantos otros logros, tienen su día conmemorativo en el calendario (el 20 de Noviembre se conmemora la Convención sobre los derechos del Niño), pero el verdadero logro es ejercerlos todos los días.

Os invito a pasaros por su web, en la que podéis encontrar todos estos vídeos estupendos, y a que cuando esteis con vuestros peques y no actúen como vosotros esperáis, os hagáis algunas preguntas:

  • ¿Qué le pasa?
  • ¿Por qué le sucede?
  • ¿Cómo le pasa?
  • ¿Qué necesita?
  • ¿Cómo puedo ayudar?

Tal como afirma Beatriz, Los niños necesitan buenos tratos. Para poder proporcionárselos, es necesario ejercitar la empatía y tratar de meter nuestros grandes pies en sus pequeños zapatos.

¿Te animas a ver el mundo desde su punto de vista?

¡Ponte en sus zapatos!

Acompañando desde el amor – Jeff Foster

Me encuentro a diario, tanto dentro como fuera de la consulta, con personas que sufren y con otras que no saben cómo ayudar a quienes quieren a manejar su sufrimiento. Nos cuesta mucho mirar al dolor a los ojos, sea propio o ajeno.

Hoy quiero compartir con vosotros un texto de un astrofísico que emprendió una búsqueda espiritual y se ha convertido en un referente para muchas personas, Jeff Foster. Sus palabras sencillas y su estilo directo, cargado de humor y compasión, nos ayudan a entender la importancia de la presencia y la gratitud.

 

Cuando alguien que amamos se encuentra con dolor físico o emocional,
Cuando su mundo no parece tener más sentido,
Tu simple escucha puede hacer maravillas.

Llora con él/ella,
Quédate en silencio con el/ella,
Valida su sentimiento, aunque sea doloroso.
Ayúdale a sentirse conocido en este mundo.

No le ofrezcas respuestas inteligentes ahora; ofrécete a ti mismo/a.
No reces o enseñes,
No lo/la juzgues, o hagas sentirle que está equivocado/a por como piensa,
Para que no se sienta solo/a.
Para que pueda percibir su propio coraje,
Su capacidad para permanecer con sentimientos intensos.

Cuando un amigo se encuentre con dolor físico o emocional,
Cuando su mundo parezca no tener más sentido,
Ofrécele la mejor medicina de todas:
Tu amor.

– Jeff Foster

Formación: Acompañamiento en duelo en contexto funerario.

Una de las facetas más enriquecedoras de mi trabajo, además del trato con los pacientes, consiste en poder relacionarme con otros profesionales. Hace años que colaboro con una gran empresa, líder en su sector, atendiendo a familias en duelo, tanto en los primeros momentos (intervención en tanatorio), como en el proceso de adaptación a una realidad donde la persona querida ya no está.

LOGO FGSe trata de Funeraria Gijonesa. Hace 140 años que esta compañía forma parte de la historia de Asturias, y esta larga trayectoria no es fruto de la casualidad, sino del buen hacer y el compromiso.

Os contaba en un post anterior cuáles son las funciones de una psicóloga en el contexto funerario. Y es que el compromiso de Funeraria Gijonesa no va dirigido solamente a las familias que requieren de sus servicios, sino también a los profesionales que forman parte de su plantilla. Por ello se les ofrecen distintas acciones formativas que les permiten, por una parte, mantenerse actualizados para poder proporcionar el mejor servicio posible a los dolientes en un momento de gran vulnerabilidad, y por otra cuidar de sí mismos. Después de todo, trabajar a diario con el dolor humano provoca un inevitable desgaste. Y los funerarios son, antes que funerarios, personas.

Duelo Fueraria Gijonesa formacion psicologa Psicologia Gijon Asturias

Es un placer poder participar del trabajo de estos compañeros y poder aportarles mis conocimientos, así como aprender de ellos y de toda su experiencia.

Formacion funeraria gijonesa psicologia duelo

Si nos necesitas, estamos a tu disposición.

 

Nos vemos en el próximo post.

«No sé qué quiero hacer con mi vida» ¿Es de verdad una desventaja no tener una vocación clara?

Hay momentos en la vida en que miramos a nuestro alrededor y comprobamos que parece que todo el mundo sabe lo que está haciendo… Menos nosotros.

En ciertas épocas parece que, si no hacemos lo que la sociedad espera de nosotros, somos raros o estamos inadaptados. Hay que tomar decisiones, porque el tiempo apremia y la preguntas acucian:

¿Qué quieres ser de mayor? ¿Qué vas a hacer con tu vida?

preguntas interrogantes dudas psicologia gijon¿Seguir estudiando o ponerse a trabajar? ¿Pero qué estudiar? y, si no estudio ¿trabajar de qué?. ¿Y si no estoy seguro de lo que quiero hacer? ¿Y si me gustan muchas cosas? ¿Y tengo que dejar de hacer lo que me gusta para dedicarme a algo serio? ¿Si lo que se me da bien no me gusta? ¿Y si no me gusta nada? ¡¿Y si no tengo ni idea de lo que quiero hacer con mi vida?!

En el ámbito de lo privado, la historia es parecida: Conocer a alguien especial y tener pareja o seguir disfrutando de la soltería, pero… ¿son incompatibles estas opciones?. Y las elecciones continúan: si salgo con alguien, ¿quiero seguir viviendo a mi aire o me gustaría que conviviéramos? ¿alquiler o compra? Como la relación se alargue, seguro que alguien tiene la feliz ocurrencia de preguntar ¿y cuándo os casáis?. Y tú pensarás «¡Un momento! ¿quiero yo casarme? ¿y si no quiero? ¿y qué toca después?». No os voy a contar qué viene después, porque ya lo sabéis…

Tengo una buena noticia: Estar perdido está bien. Dudar está bien. No tener clara tu vocación no tiene por qué ser un problema.

¿Qué pasa si, en vez de pensar que no lo tienes claro, te planteas que tienes potencial para hacer muchas cosas?

Emilie Wapnik plantea en esta charla TED algo que muchos de nosotros nos hemos planteado: No encajar dentro de lo que la sociedad dicta genera ansiedad. 

laberinto perdido vida indecision

Algo que podría ser, y de hecho es, en la mayoría de los casos, motivo de angustia e insatisfacción, es visto por esta ponente como un superpoder: Ser multipotencial, tener muchos intereses y curiosidad por distintas actividades creativas. Esta capacidad implica numerosas ventajas que pueden resumirse en tres fundamentales:

  • Ser capaz de combinar distintos intereses o ideas para crear algo nuevo.
  • Tener habilidad para aprender, y hacerlo deprisa y sin miedo a ser un eterno principiante.
  • Adaptarse, poder transformarse y asumir distintos roles en función de los requerimientos de la situación.

 

Si te apetece leer algo más sobre este planteamiento, puedes echarle un vistazo a su blog: http://puttylike.com/.

 

No lo olvides:

Perderse de vez en cuando está bien.

Y dedicarte a lo que te gusta nunca es una pérdida de tiempo. 

 

Kit de supervivencia psicológica

Cuando tenemos un dolor físico acudimos rápidamente a nuestro botiquín en busca de algo que nos pueda aliviar: yodo o agua oxigenada para limpiar la herida, tiritas, gasas y esparadrapo para protegerla, algún calmante para aliviar la molestia… Sin embargo pocos de nosotros tenemos un «botiquín» para el malestar psicológico o emocional.

Cada uno de nosotros es distinto, y puede tener ciertas preferencias a la hora de cubrir sus necesidades en los malos momentos: hay quien prefiere pasar un rato a solas, otros prefieren estar acompañados. Algunas personas necesitan moverse, tener contacto con otros, estar en espacios abiertos, mientras que otros eligen la calma y una compañía silenciosa. Cada persona sabe qué es lo que mejor le sienta para recuperar la serenidad. Después de todo, nadie te conoce mejor que tú mismo. 

A fin de romper tabús relacionados con la salud mental, consideramos que herramientas como este kit, que cada uno puede personalizar en función de sus necesidades y preferencias, resultan fundamentales. Poder hablar de lo que te está pasando y lo que necesitas es el primer paso para reducir tu sufrimiento y aporta tranquilidad.

Aunque cada kit puede, y de hecho, debe ser distinto, hay algunos aspectos fundamentales a tener en cuenta en cualquier momento de crisis:

  • Las personas que acompañan y tratan de ayudar deben cuidarse también. Al igual que cuando se interviene en un accidente de tráfico, lo primero es ponerse uno mismo a salvo. Aquí no hay chaleco reflectante, pero sí es importante tener presente la necesidad de autoprotección.
  • El respeto por la otra persona y su autonomía. Nada de imponer. Nada de coaccionar. Una actitud paternalista no ayuda en estos momentos.
  • Cuidar las necesidades básicas: sueño, alimentación, higiene. Todo se ve más difícil cuando estamos cansados, hambrientos o necesitamos hidratarnos.

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El kit que aquí presentamos como modelo es frecuentemente utilizado en grupos de apoyo mutuo para personas que padecen esquizofrenia. Su autora, Audre Lorde, nos recuerda:

Cuidarme no es ser autoindulgente, es auto preservación,

y esto es un acto político de bienestar.

Vamos allá:

 

Primero cuídate tú: 

Si la situación te desborda, busca a alguien que se sienta bien con lo que está sucediendo. Decir «no» es un acto de amor. Estoy mejor solo que con alguien que no se siente bien estando conmigo.

  • Tus necesidades siempre van primero. En mi experiencia apoyando a otros, me ha ayudado tomar una pausa regularmente para conectar conmigo mismo y  mis necesidades.
  • Si está asustado por la posibilidad de «cometer un error» o de «no hacerlo lo suficientemente bien», tenga en cuenta que siguiendo este plan todo irá bien. El hecho de estar aquí conmigo es el  99% de lo que necesito.

CÓMO INTERACTUAR CONMIGO

1. Respeta mi espacio

  • Si actúo de forma desafiante (si te miro de soslayo, evito el contacto visual, escondo mi cara…) respeta eso, permíteme el espacio y el silencio que necesito. No me fuerces a mantener el contacto visual directo.
  • NO ME TOQUES SIN PREGUNTARME ANTES y espera a que te responda  antes de hacer nada.

2. Autonomía

  • Permíteme decidir qué necesito y actúe según mis respuestas, no según lo que tú piensas que yo necesito.

3. Honestidad y claridad

  • Sé honesto conmigo y contigo mismo. No me mientas. No me hagas promesas que no puedas cumplir.
  • Si necesitas irte, dime si volverás o cuándo lo harás.

CÓMO HABLARME

  • Utiliza frases cortas y deja largos silencios. No me hables como a un niño, aún así soy un adulto y entiendo lo que me dices. No hables como si yo no estuviera ahí.
  • No me digas cómo me estoy sintiendo y no digas que lo que me está pasando/lo que estoy pensando/lo que estoy sintiendo no es real/verdadero. 
  • No hagas bromas ni te rías de mis síntomas.
  • Pregúntame simplemente «¿cómo te sientes?». Enséñame o léeme  la parte de este documento donde se puede ver qué necesitaría yo ahora mismo (o no me hables si te siente mejor así).

RIESGO DE AUTOLESIONARME

  • El 90% del tiempo estoy distraído (escucho o veo cosas). Ten cuidado con los coches, trenes, ventanas y objetos afilados .
  • Si hablo de algo que implique un riesgo de hacerme daño a mí mismo, no discutas sobre por qué no es una buena idea, limítate a decirme:  «Creo que eso no es una buena idea».

COMIDA

  • No me fuerces a comer o beber cualquier cosa. Las _____________ y el ______________ normalmente me sientan bien.  (preferencias personales)

RECUERDA:

(Puedes enseñarme ésto o leérmelo y aconsejarme para subrayar o escribir lo que necesito ahora mismo):

  • Todo lo que siento es legítimo.
  • Sentirse vulnerable e indefenso está bien.
  • Soy un milagro.
  • Beber agua a menudo.
  • Ir a orinar.
  • Comer cada 8 horas.
  • ¿Llevo despierto más de 18 horas? Intentar acostarme y que duerma.
  • Responder los mensajes. Enviar un mensaje para explicar que ahora mismo no puedo responder llamadas de teléfono.

Y ahora necesito recordar:

QUÉ ME HACE SENTIR BIEN

  • El juego de los colores, contar cada objeto azul que hay alrededor de mí.
  • Agua: lago, ríos, un baño, una botella de agua caliente, una taza de té.
  • Árboles: bosques, parques.
  • Experimentar un contacto intenso y sentirme escondido: estar estrechamente abrazado a alguien en quien confío bajo una sábana o una chaqueta, esconderme en un armario, bajo una cama, o bajo una mesa.
  • Balanceo: estar siendo suavemente balanceado.
  • Oler a mi gente querida o ropas que tengan el olor de mi gente querida.
  • Comer puré de patatas, plátanos aplastadas, mantequilla de cacahuete.
  • Mirar a las esculturas cinéticas de Anthony Howe en Youtube. O mirar una lavadora.
  • Escuchar una historia.

EN ESTE MOMENTO NECESITO…

(Valorar cuál de las opciones anteriores puedo realizar y puede serme de utilidad ahora)

primeros auxilios psicológicosTal vez cada uno de nosotros, en función de nuestra situación y nuestras necesidades, podamos elaborar nuestro propio kit individualizado. Aunque a la persona que elaboró este kit le hacía bien comer plátanos o decirse a sí misma que era una superviviente, tal vez a otros nos siente bien un té, una habitación con una luz tenue y un poco de música suave.  Al igual que este botiquín cambia de una persona a otra, también puede cambiar en distintas etapas de nuestra vida: podemos revisarlo y actualizarlo de vez en cuando.

Esta cosas, aparentemente tan sencillas, muchas veces se pierden de vista cuando nos encontramos en un momento de mucho malestar emocional. Por eso puede ser útil tenerlas por escrito e informar a las personas que tratan de apoyarnos y acompañarnos.

¿Qué necesitas tú para recuperar la calma en un momento de crisis?

¿Cuáles son los imprescindibles en tu botiquín emocional?

¡Nos vemos en el próximo post!

 

 

¡Vamos a la playa!: Lo que el mar puede hacer por tu salud

¿Conoces esa sensación de calma y paz que sientes cuando estás en la playa? No te la estás inventando. Algunos investigadores la han estudiado, y se han referido a ella como el «espacio azul». Es resultado de la combinación que los olores y sonidos del agua tienen sobre tu cerebro, que reacciona a ellos haciéndote sentir contento, relajado y lleno de energía.

¿Qué tiene el mar que nos sienta tan bien?

El agua es, para muchas culturas, la cura natural a los estresores cotidianos. Se dice que está cargada de iones positivos que nos hacen sentir en calma. Tal vez esto explique la sensación de bienestar que nos invade cuando nos bañamos, nadamos o sencillamente ponemos los pies a remojo en la orilla.

La teoría del color también tiene algo que ver con esto: Estar en un lugar azul nos aclara la mente y favorece la creatividad. Si estás dándole vueltas a algo, ve a pasear por la playa. Quizá encuentres soluciones alternativas. El vaivén de las olas, como la respiración durante la relajación o la meditación, desencadena un respuesta de calma que nos ayuda a concentrarnos.

La playa también puede funcionar como antidepresivo. El sonido hipnótico del mar combinado con las vistas y los olores playeros puede ayudarnos a pensar con claridad y distanciarnos de las preocupaciones del día a día.

Existe evidencia científica que demuestra que vivir cerca de espacios azules aumenta nuestro niveles de actividad física. También reafirma los beneficios de estos espacios sobre la salud mental, especialmente sobre la reducción del estrés, y el bienestar autopercibido.

Pasar tiempo en la naturaleza se considera, en general, un elemento relevante en la calidad de vida percibida, así que, si tienes unas horas libres, ¡no lo dudes! Aprovecha de ese recurso que algunos tenemos tan cerca.

Si quieres saber más sobre los beneficios de los espacios azules sobre nuestra salud, te recomiendo que leas la revisión de 35 estudios realizada por el Instituto de Salud Global de Barcelona, publicada en el International Journal of Hygiene and Environmental Health.

Y si te apetece compartir tu experiencia, estaré encantada de leer tus comentarios.

¡Hasta el próximo post!

Lifted: Prepárate primero.

Autonomía, autocontrol, responsabilidad y constancia son cuatro valores que queremos inculcar a nuestros niños y que debemos fomentar en nosotros mismos.

Este corto de Pixar nos permite, a través de sus simpáticos personajes, tomar conciencia de lo que ocurre cuando no nos hacemos responsables de nuestra tarea, posponemos nuestras obligaciones o decidimos hacer las cosas «de cualquier manera», confiando en que saldrán bien sin habernos preparado.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=LVLoc6FrLi0&w=560&h=315]

Ahora que nuestros peques se quedan de vacaciones, podemos disfrutar de tiempo libre con ellos, ver pelis, pasear, comer helados, ir a la playa (los de Gijón tendremos que esperar…) Todo ello no está reñido con la reflexión. Por eso, podemos aprovechar estos recursos para invitarles a pensar:

  • ¿Cómo le iba al alienígena en su examen? ¿Por qué?
  • ¿Crees que se había preparado para esa prueba? ¿Qué consecuencias tuvo su falta de preparación?
  • ¿Qué habría pasado si se hubiera preparado bien?
  • ¿Crees que hay alguien que se comporte de manera impulsiva? ¿Qué hubiera necesitado para hacerlo mejor?

El lenguaje que empleamos modela nuestra forma de pensar

La comunicación a través del lenguaje es un fenómeno casi mágico. Salen sonidos de la boca de un sujeto, provocan vibraciones en el aire que alcanzan el sistema auditivo de otro, éstas se traducen e interpretan y son comprendidas, generando pensamientos en ese oyente que puede, a su vez, emitir otro mensaje.

palabras conversacion realidad discurso

Existen cientos de lenguas en el mundo, y los hablantes de cada una perciben la realidad de manera diferente. ¿Cómo es posible?

La Dra. Boroditsky desarrolla su actividad investigadora y docente en la Universidad de California. Sus estudios sobre las interacciones entre lenguaje, cognición y percepción aúnan disciplinas como la lingüística, las neurociencias, la antropología y la psicología. En la charla TEDWomen que impartió en 2017 nos hace ver cómo nuestra lengua materna modela la manera en que procesamos la información que llega a nosotros.

Sí, las palabras que utilizamos modelan nuestra forma de pensar. La cognición humana no es universal: se configura según la lengua y la cultura en la que estemos inmersos. No vemos todos la misma realidad. Percibimos la realidad según el vocabulario del que disponemos para describirla y compartirla con los demás.

Si las palabras modelan nuestra forma de pensar…

¿Por qué piensas como piensas?

¿Qué puedes hacer para cambiar tus pensamientos?

¡Tócate las tetas!

Hace unos días hablábamos del cáncer. Bueno, para ser precisos, de las personas que padecen cáncer y, por concretar aún más, de cómo en ocasiones la comunicación entre ellos y la gente de su alrededor puede verse obstaculizada, entre otras muchas cosas, por el miedo y los prejuicios.

En aquel post, las protagonistas eran, como procuramos que sea siempre, las personas y sus relaciones. Porque yo sigo siendo yo, aunque tenga cáncer.

La enfermedad no anula mi identidad, no me arranca mis intereses ni me roba mis sueños. Si acaso, me los complica un poco. El cáncer puede acompañarme, como un invitado indeseado, durante un periodo de tiempo, pero no hace desaparecer todo lo que hace de mí una persona valiosa.

Precisamente, para que esta visita molesta sea detectada y permanezca con nosotros el menor tiempo posible, resulta fundamental la detección temprana.

Consideramos que la concienciación de la vulnerabilidad y la detección temprana son dos cuestiones en las que no se insiste lo suficiente. Hoy queremos compartir con vosotros un vídeo de MACMA (Movimiento Ayuda Cáncer de Mama) que, por lo útil, entrañable y polémico, nos ha parecido enormemente interesante.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=iZhn1kTKPYc&w=560&h=315]

 

Gracias, MACMA, por vuestro ingenio y vuestro sentido del humor a la hora de sortear la censura de las redes sociales y acercar esta cuestión tan relevante al público.

Y tú, ¡no olvides tocarte las tetas periódicamente!

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