Cuando fracasar no es un fracaso: Relaciones fallidas y otros asuntos del corazón

Tanto dentro como fuera de la consulta me encuentro constantemente con personas a las que han roto el corazón.

También yo he pasado por eso. Y es que los psicólogos, aunque no os lo creáis, somos humanos. Y tenemos papás, hermanos, tíos, primos, hijos y parejas. Y nos enfadamos, lloramos, perdemos los papeles de vez en cuando… Y sí, ¡También nos enamoramos! Por desgracia, tampoco para nosotros hay garantías de que las cosas vayan a ir bien, pues mantener una relación de pareja, como cualquier tipo de relación, requiere de un trabajo constante, respeto por el otro, atención a las necesidades de las dos partes implicadas… Como te imaginas, como seguramente hayas experimentado, con quererse no basta.

tristeza ruptura corazónY las historias se acaban. Y la mayoría de las veces, uno sale herido sin importar el papel que haya desempeñado. Dejado o dejador, ningún rol es fácil. Creo, sinceramente, que ninguna ruptura es bonita. Aunque uno lo vea desde otro prisma con el tiempo y la experiencia y a veces hasta dé gracias por que esa relación haya finalizado. Incluso si con el tiempo se recuerda con cariño a la otra persona. Romper duele. Y a veces, muchísimo.

La cuestión es, y es de lo que va el vídeo que quiero compartir hoy con vosotros, que a veces uno se siente un fracasado. Y no. El verdadero fracaso es continuar en una relación en la que no te sientes a gusto. Es mirar para otro lado cuando hay señales de que es necesario revisar y cambiar la manera de relacionarse. Es no tomar decisiones. Ése es el verdadero fracaso.

Pablo Piñeiro, un joven polifacético y enamorado del amor, nos habla en esta charla TEDx de su experiencia escuchando historias de personas que, como tú y como yo, han pasado por ello y nos cuenta sobre el aprendizaje del amor y el desamor. Desde la humildad y el humor, nos lleva a sacar conclusiones constructivas de una experiencia que puede ser muy dolorosa, pero vista con otra luz, puede enseñarnos mucho.

 

 

¿Qué opinas tú? ¿Has extraído alguna lección importante de tus rupturas?

Me encantará leer vuestros comentarios.

¡Hasta el próximo post!

Te equivocarás…

Me miras con esos ojos verdes que llevan en mi vida tanto tiempo como mi memoria. Sonríes y haces una de esas muecas, irritante y adorablemente familiar. «Te vas a equivocar, es inevitable». Te apiadas de mi un segundo. Dos. Lo que dura mi suspiro. Agradezco la tregua, pero vuelves, inagotable.

«Te equivocarás, porque es así como aprendemos. Y conozco a poca gente con tanta ansia por aprender como tú. Pero, ya que lo vas a hacer… Aunque la sola idea de equivocarte te desespera, lo sé… Ya que va a ocurrir, cerciórate de que esta vez eres tú quien toma las decisiones».

All-focus

Manos entrelazadas de Nefertiti y Akenaton. Neues Museum, Berlin.

 

 

 

¿Cómo funciona el amor? «The Gift»

Si hace unos días compartía con vosotros un poema, hoy os dejo «The Gift» otro regalo (el juego de palabras es malo por evidente, pero era inevitable). Esta pequeña obra maestra de la animación, cargada de simbolismo, seleccionada y premiada en numerosos festivales internacionales, fue dirigida por Julio Pot y producida por Cecilia Baeriswyl.

¿Qué te sugiere a ti esta historia?

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De regalo, instrucciones para la vida.

Esta Navidad ha sido muy especial para mi.

Os confesaré que no me gustan nada estas fiestas. Sin embargo, este año he hecho algo muy distinto de lo que venía haciendo estos últimos años. No voy a entran en detalles, pues no es éste un lugar para ventilar mis intimidades. Sólo os contaré que una de mis numerosas primas (ella dice que es mi favorita, y no se lo vamos a negar), me regaló un poema. En realidad el poema no era suyo, sino de Magdalena Sánchez Blesa. Magdalena, gracias por el préstamo. Por tus palabras, por tu fuerza y por tu compromiso.

Esta maravilla formará parte de su cuarto libro, Manual para mis hijos. Y yo, que soy muy osada, me atrevo a proponeros que sea también para vosotros. El equipo de Más Leer la entrevistó y sus palabras en prosa tampoco tienen desperdicio.

Aquí os la dejo, recitando su obra.

https://www.youtube.com/watch?v=b4j18dPXN84

 

Al compartir este regalo, confío en que su efecto se multiplique. Espero que os emocione y os cargue de ganas de comeros el mundo tanto como a mi.

 

Jamás un conato de daros la vuelta

Jamás una huida, por muchos que sean

Jamás ningún miedo, y si acaso os diera,

Jamás os lo noten, que no se den cuenta

Jamás un “me rindo”, si no tenéis fuerzas

Aunque fuese a gatas, llegad a la meta

Que nadie os acuse… ¡miradme a la cara!

Que nadie os acuse de dejar a medias un sueño imposible…

(Si es que los hubiera)

Yo no los conozco,

Y mira que llevo yo sueños a cuestas

Jamás, y os lo digo como una sentencia, ¡miradme a la cara!

Jamás en la vida paséis por el lado de cualquier persona sin una sonrisa

No hay nadie en el mundo que no la merezca

Hacedle la vida más fácil, ¡miradme!

A cada ser vivo que habite la tierra

Jamás se os olvide que en el mundo hay guerra

Por pasar de largo sin gloria ni pena delante de un hombre

Y no preguntarnos qué sueño le inquieta

Qué historia le empuja,

Qué pena lo envuelve,

Qué miedo le para,

Qué madre lo tuvo,

Qué abrazo le falta,

Qué rabia le ronda,

Qué envidia lo apresa…

Jamás, y los digo faltándome fuerzas,

Si el mundo se para,

Os quedéis sentados viendo la manera de que otro lo empuje

Remangaos el alma,

Sed palanca y rueda,

Tirad de la vida vuestra y de quien sea,

Que os falte camino,

Perded la pelea contra los enanos

No sed los primeros,

Que os ganen los hombres que no tienen piernas

No sabedlo todo,

Dejad que contesten los que menos sepan

Las manos bien grandes,

Las puertas abiertas,

Anchos los abrazos, fuera las fronteras

Hablad un idioma claro, que se entienda

Si estrecháis la mano, hacedlo con fuerza

Mirando a los ojos,

Dejando una huella

Prestad vuestra vida,

Regaladla entera

Que a nadie le falte ni una gota de ella

¡Cantad!

Que cantando la vida es más bella

Y jamás, os hablo desde donde nazca

El último soplo de vida que tenga,

Jamás una huida,

Por muchos que sean…

 

Un propósito distinto…

La mayoría de nosotros finalizamos el año haciendo un balance y proponiéndonos mejorar en algunos aspectos. Algo típico sobre lo que se escriben cientos de artículos en estas fechas es, precisamente, la cuestión de los propósitos de año nuevo. Yo también lo he hecho, lo confieso. Dos veces («De propósitos y despropósitos» y «Al carajo los propósitos de Año Nuevo»).

Los grandes clásicos, los trending topics de las listas de propósitos son asistir al gimnasio, que por lo visto con pagar la cuota no es suficiente, aprender idiomas, perder peso… Sin embargo, y como comentábamos en un artículo anterior, en unas pocas semanas perdemos fuelle y esas buenas intenciones quedan en eso, intenciones. Pasar a la acción y, sobre todo, perseverar y mantener la motivación, es otro asunto.

La Doctora en Psicología Harriet Lerner tiene una propuesta diferente para este año que aún huele a nuevo. Y, de verdad, si eres capaz de llevarlo a cabo y convertirlo en una rutina, de incorporarlo en tu forma de funcionar por el mundo, esto va a cambiarte la vida.

Ser amable. Algo tan sencillo como eso. Y tan complicado a la vez. ¿Qué pasaría si colocáramos la amabilidad al principio de nuestra lista de prioridades?

Si nos paramos a reflexionar sobre ello, descubriremos que resulta fácil ser amables con personas que apenas conocemos. Esas interacciones sencillas y cotidianas, en tiendas, medios de transporte… suelen ser amables. Nos han enseñado a ser educados. A dar los buenos días, las gracias, a sostener la puerta y a sonreír por cortesía. Sin embargo, dedícale un minuto a pensar en los intercambios con tus personas más cercanas.

¿Tan rápido lo has pensado? Venga, un instante más.

Ahora sí.

Quizá hayas descubierto que no tratas con tanto cuidado a las personas más próximas a ti. La Dra. Lerner explica que nuestros seres queridos son aquellas personas con quienes compartimos más emociones. No todo son vino y rosas, por supuesto. Y «evocan nuestra ira, frustración, desilusión o toda la gama de emociones dolorosas que nos hacen humanos».  El mundo emocional es amplio, con regiones oscuras donde residen amenazantes dragones que, precisamente aquellos a quienes mas queremos, tienen más habilidad para despertar. Por esto, y porque compartimos tiempo con estas personas, capaces de generarnos una gran irritación, es importante que aprendamos a gestionar estas emociones y responder con amabilidad.

¡Ojo! El planteamiento no es que nos mordamos la lengua y traguemos con todo, consintiendo situaciones que nos generan malestar y dejando de lado nuestras necesidades. No, no se trata de eso. Si nos imaginamos cómo va a continuar la escena en la que participamos, y cómo continuará en función de la respuesta que demos, veremos que una respuesta amable será más facilitadora que un resoplido o una contestación agria. Cualquier cosa que digamos, puede ser dicha con amabilidad. Incluso una crítica.

En palabras de esta psicóloga, el amor es lo único imprescindible para seguir unidos. Ciertamente, el amor es clave, pero en ciertas situaciones puede no ser suficiente, y a diferencia del amor, la amabilidad es algo que se puede ejercer. Podemos elegir ser amables en las pequeñas acciones. También se puede ser amable cuando se tiene el corazón roto. Y cuando lo haces, resulta sorprendente: la vida, y el dolor que conlleva, se hace más llevadera.

¿Te apuntas a esta propuesta? ¿Practicamos la amabilidad este 2018?

Pepa y Pepe: La escalera de la violencia de género

Si las pasadas semanas hemos hablado de múltiples formas de violencia de género en el contexto de la miniserie Big Little Lies, hoy quiero compartir con vosotros un vídeo sobre este mismo tema que se ha hecho viral, y debería viralizarse aún más entre el colectivo adolescente.

Carmen Ruiz Repullo, socióloga, nos relata en forma de cuento cómo, sin darnos cuenta, nos podemos ver inmersos en el ciclo de la violencia de género. De manera discreta y gradual, vamos sometiéndonos y accediendo a peticiones que acaban por restringir nuestra libertad individual y nos llevan a renunciar a nuestras actividades, nuestros gustos, nuestra identidad y a alejarnos de nuestra red de apoyo social.

La historia, que a todos nos suena está construida a partir de datos recogidos en varias investigaciones del Instituto Andaluz de la Mujer. Podemos acceder a los estudios en la web del Observatorio de la Infancia:

Voces tras los datos. Una mirada cualitativa a la violencia de género en adolescentes.

Escalera cíclica de la VG

Me quedo con una frase:

«Cuando alguien te quiere, no te hace subir NINGUNO de estos escalones».

Rompamos con los clichés del amor romántico. Los mitos románticos son el gérmen de la violencia de género. No subamos por la escalera. No empujemos al otro a subir.

El amor NO duele.

Big Little Lies (segunda parte): La víctima NUNCA es culpable.

Terminábamos el post de la semana pasada sobre la miniserie Big Little Lies reflexionando sobre la violencia dentro de la pareja, otro de los contextos en los que se produce de manera demasiado habitual el «victim blaming», culpabilizar a la víctima de lo que sucede.
Os pongo en contexto:
Una de las protagonistas está casada con un tipo encantador: atento, atractivo, con buena posición económica, buen padre… La pareja perfecta. Pero tienen un secreto: Él la maltrata, y tras cada agresión, tienen relaciones sexuales violentas. No estoy segura de hasta qué punto consentidas. Y sabemos cómo se llama eso. Vemos, capítulo tras capítulo, cómo él la somete, la obliga a abandonar su trabajo e incluso la coacciona con tener otro hijo cuando ella se plantea retomar su vida laboral. Su terapeuta poco a poco la acompaña en el proceso de tomar conciencia: Aunque no lo quiere creer, esta mujer es víctima. Al comienzo, como todas, niega los malos tratos y justifica el comportamiento de su marido. ¿A ti también te suena?.
celeste big little lies
 En una escena que me pone los pelos de punta, la profesional le cuenta qué pasaría si en ese momento fueran a juicio: ya que ella nunca le ha contado a nadie lo que sucede y hace verdaderas maravillas con maquillaje para cubrir sus moratones, no tiene ninguna prueba. Su discurso es el de que su marido es y ha sido siempre un padre ejemplar, lo que coincide con la imagen que todos cuantos les conocen tienen de él. Resulta sencillo imaginar que la defensa alegaría que ella, la verdadera víctima, se ha inventado el maltrato para poder conseguir la custodia de los niños. Una vez más, se apunta a la víctima como culpable.
¿Cuántas veces has escuchado que una mujer se quedó embarazada para cazar a un tío? Qué mal hablamos de nosotras entre nosotras… Sin embargo, no se habla de las veces que son ellos, los varones, quienes insisten en formalizar la relación, tener descendencia, que ella se ocupe de los niños y se quede en casa, convirtiéndose en madre a tiempo completo. Así, la mujer se aísla, se vuelve económicamente dependiente y se hace más difícil romper la relación. Porque, después de todo… ¿dónde va a ir? ¿de qué va a vivir?… Quizá esta historia también te resulta familiar…
Culpar de todo a las mujeres es sexista. Como veis, se hace constantemente, de manera natural y en muchos casos sin siquiera plantearnos que hay otras alternativas. Y aquí entra en juego un concepto que suena a nuevo, pero es tan viejo como el fuego: La Sororidad. En una sociedad patriarcal en las que se nos acusa de todo y se fomenta la enemistad y la competitividad entre nosotras, funcionar como un equipo, siendo solidarias entre nosotras resulta por desgracia novedoso.

big little lies café

Mientras escribo me vienen a la cabeza numerosas historias que, en el cine, la literatura, las series y en nuestro día a día, son protagonizadas por mujeres que se enfrentan entre sí. Echadle un vistazo mental rápido a las películas de dibujos animados, por ejemplo. Historias que todos conocemos, versionadas hasta la saciedad y basadas muchas veces en cuentos populares. ¿En cuántas de ellas la princesa (con suerte, protagonista, aunque con frecuencia a la sombra de un varón) se enfrenta a otra mujer y se pasan gran parte de la trama tirándose de los pelos? La Madrastra y Blancanieves, Maléfica y Aurora, Fiona y el Hada Madrina, Ariel y Úrsula…

Quizá las mujeres de esta historia tengan problemas entre ellas, pero son capaces de unirse para protegerse y cuidarse. Sus desacuerdos y redecillas pasan a un segundo plano cuando descubren que una de ellas está en problemas. Hay un culpable. Uno, y varón. Ellas son o han sido víctimas. Y se unen para derrotarlo. Resulta emocionante.

Y es que juntas somos más fuertes. Quizá invencibles.

big little lies playa

Big Little Lies: Mujeres que son mucho más que madres

Nos ha alcanzado el tiempo de mantita y peli. Sí, parecía que no llegaría, pero el otoño se ha instalado ya y el mal tiempo contribuye a que pasemos más tiempo «entre cuatro paredes». Una forma constructiva, y bastante común entre los homo sapiens, por cierto, de entretenernos durante la hibernación, consiste en ver series.

No soy yo muy de patrocinios de pantalla, entre otras cosas porque no veo mucha tele, pero tengo que deciros que estos días vivo con el alma en vilo por una historia: Big Little Lies.

La serie, adaptación de la novela de Liane Moriarty, arranca con la investigación de un crimen, del que no conoceremos la víctima ni el/la perpetrador/a hasta el séptimo y último capítulo. Las declaraciones de los testigos se intercalan en la historia y van alumbrando la trama y aportando información sobre las relaciones entre los personajes. La banda sonora, que resulta fascinante, está compuesta por las curiosas elecciones musicales de Chloe, la hija 7 años de una de las protagonistas.

encuentro frente al colegio big little lies

Os confieso que tengo un montón de motivos, profesionales y personales, para recomendaros a todxs, heteros, gays, cis, trans, solteros, emparejados, viudos y al mundo adulto en general, el visionado de los 7 capítulos de esta miniserie. Allá van algunos de mis porqués (Ojo, contiene *SPOILERS*):

  • Historia protagonizada por Mujeres

Por mujeres, sí. Mujeres y madres, pero mujeres primero. Las tres protagonistas, Madeline, Celeste y Jane (encarnadas por Reese Witherspoon, Nicole Kidman y Shailene Woodley respectivamente y nominadas a un montón de premios todas ellas) son madres, pero la maternidad no es el eje en torno al cual giran sus vidas. No son solamente «madres de», y son sus conflictos personales, no los de las vidas de sus parejas o sus hijos, los que sostienen la trama argumental. Aunque las familias aparecen, ocupan un papel secundario.

  • La edad de las mujeres
No se concreta, aunque parece que todas ellas, excepto Jane, superan los 40. Nos hemos acostumbrado a incoherencias en lo que respecta a la edad de las mujeres en la pantalla: jóvenes en la veintena o en la treintena temprana interpretando a madres de adolescentes. El salto resulta llamativo: la mujer, objeto de deseo, en un intervalo de tiempo muy corto se convierte en madre de la adolescente, nuevo objeto de deseo. Echo de menos, en todo caso, un poco más de diversidad. Aunque concuerda con el contexto en el que se desarrolla la historia, todas ellas excepto una son caucásicas y esbeltas, sólo faltan las mechas rubias para cumplir el cliché.
  • Concienciación sobre temas polémicos
El punto de vista femenino sobre temas como la violación o los malos tratos en la pareja, tan poco tenido en cuenta, es para mi el principal atractivo del planteamiento de esta historia. Son múltiples las agresiones machistas que aparecen en la historia, y en ellas ocurre algo por desgracia demasiado frecuente en la vida real: se culpa a la víctima, dudando de la veracidad de su testimonio y se empatiza con el agresor.
Este «victim blaming», que dirían los angloparlantes, se repite una y otra vez:
En el primer capítulo una de las niñas aparece con hematomas en el cuello y afirma que uno de los niños ha intentado estrangularla. Me parece asombrosa la reacción de los adultos en esta escena: A nadie le preocupa si está bien, si tiene miedo, si puede volver a ocurrir… Al mundo adulto sólo parece preocuparle si está diciendo la verdad. Porque existe la posibilidad de que las víctimas mientan, claro. Una vez más: empatizamos con el agresor, culpamos a la víctima.
big little lies niños
Ocurre una violación, que además culmina en embarazo. Durante la escena, queda claro que la víctima acompañó al agresor al dormitorio porque quería, llevaba un vestido, tenía intención de acostarse con él y había bebido. Aunque no cabe duda de que se trata de una violación y, por tanto, un delito, todos estos factores se aúnan y contribuyen a que se proceda a culpabilizar a la mujer. Cierto es que ella estaba preciosa con su vestido, se había tomado unas copas y que quería tener relaciones con él. Pero en ningún caso. Repito: EN NINGÚN CASO nada de esto justifica que el tipo le dé un puñetazo, la deje k.o. y proceda a satisfacer sus impulsos sexuales con un cuerpo semiinconsciente e indefenso.
3. Malos tratos en la pareja
El maltrato en la pareja supone, una vez más, una situación invisibilizada y justificada. El discurso político y social, aunque ha mejorado en las últimas décadas, aún va en la dirección de recordar a las mujeres que no deben permitir abusos, no deben dejar que sus novios les miren el móvil y el manido «no esperes, denuncia». Rara vez va en la dirección contraria: no violes, no mires el móvil, no agredas. Respeta, joder. Respeta.

 

¿Has visto la serie? ¿Te han entrado ganas de verla? Me encantará leer tu opinión.

La semana que viene continuaré reflexionando sobre los malos tratos en la pareja y las relaciones entre las mujeres de esta miniserie. Quizá hasta entonces tengas ocasión de ver algún capítulo…

¡Hasta el próximo post!

Mis héroes: Aquellos que son lo que quieren ser

Si tenéis niños, es más que probable que hayáis celebrado con ellos la noche de Halloween. Esta festividad ha ido, en las últimas décadas, haciéndose un hueco en el calendario y en las rutinas escolares de nuestros pequeños. Precisamente por eso, se ha convertido en una ocasión más para inculcar y fomentar valores positivos, como el respeto la diversidad y la ruptura con las normas de género.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=_NjFBzeeeoE&w=560&h=315]

Porque un niño disfrazándose de su superhéroe favorito no es más que eso.

Respetemos la iniciativa, los intereses y la personalidad de todos.

 

Todos conocemos la incertidumbre…

Lisa Kudrow es uno de los rostros más conocidos de la televisión a nivel internacional, sin duda por su papel como Phoebe Buffay en la legendaria serie F·R·I·E·N·D·S. Durante las diez temporadas, ese personaje alocado y excéntrico nos conquistó. Sin embargo, quienes admiramos a esta actriz y hemos seguido su trayectoria, sabemos que la historia de Lisa no empieza ni acaba con Friends.

phoebe friends

Ella misma hizo un recorrido por su trayectoria, tanto personal como académica y profesional, en el acto de graduación de la Universidad de Vassar (NY). El vídeo de su discurso se ha convertido en viral, y no es casualidad: resulta altamente motivador e invita a la reflexión, no sólo a los recién graduados o licenciados, sino a todo aquel que en algún momento se ha sentido perdido, frustrado, desanimado y sin ganas de volverse a levantar para exponerse a los golpes de la vida.

La actriz repasa sus comienzos: un camino complicado, con despidos, rechazos, dificultades económicas e incertidumbre, con el que fácilmente cualquiera de nosotros se puede sentir identificado.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=n0-wuLDvWA0?start=180&w=560&h=315]

¿A qué conclusiones llegas tú? Si te apetece, me encantará que me lo cuentes en los comentarios.

¡Hasta el próximo post!