Desmontando la masculinidad tóxica

«Lo mejor para el hombre». ¿Qué es lo mejor para el hombre?

La compañía Gillette ha convertido su eslogan en pregunta para cuestionar la masculinidad hegemónica que hasta ahora invadía la publicidad. En su último spot aparecen situaciones de acoso escolar, homofobia, acoso sexual, mansplaining… Sin duda, la respuesta es no. Ésto no es lo mejor para los niños de hoy, que serán los hombres del futuro.

La campaña, que apela a los hombres para que se deshagan de la masculinidad tóxica afeitándosela ha causado un gran revuelo. Hay quien celebra esta iniciativa, sin embargo algunos sectores de la población la critican fuertemente, proponiendo sabotear a la compañía que visibiliza y critica situaciones que reflejan una masculinidad agresiva e irrespetuosa.

Gillette asegura, a través de su página web, que en la actualidad «muchos hombres se encuentran en una encrucijada, atrapados entre el pasado y una nueva era de la masculinidad». Tomando en consideración la influencia que la publicidad, en sus distintos formatos, tiene en la cultura, asume el compromiso de «desafiar activamente los estereotipos y las expectativas de lo que significa ser un hombre».

https://www.youtube.com/watch?v=koPmuEyP3a0

Tal como afirma la voz en off del anuncio, algo ha cambiado y no se puede volver atrás.

Ponte en sus zapatos: En Navidad, y todos los días.

¿Cuántos dame un besito va a escuchar tu hijo/a estas navidades? ¿Qué harás tú si no quiere? ¿Cuántos lo estás malacostumbrando vas a oír tú? ¿Le impedirías a otro adulto levantarse de la mesa si no se ha acabado la comida de su plato?

Hace unos días conocí, a través de las redes sociales, la campaña sin ánimo de lucro En sus zapatos. Y sencillamente me encanta. Se trata de un proyecto que pretende concienciar sobre la violencia que niños y niñas sufren a diario en sus familias y contextos educativos. Sí, a diario. Pero pasa desapercibida… Cuesta creerlo, ¿verdad?

A través de una serie de vídeos desarrollados por Mad Media Films y El Instituto de Cine de Madrid y la compañera psicóloga y psicoterapeuta Beatriz Cazurro se reproducen situaciones cotidianas tan frecuentes que todos hemos vivido, tanto cuando éramos niños como ahora, ya adultos. Nos invita a reflexionar sobre la manera en que tratamos a los peques, a cuestionarnos nuestro papel como adultos y a ponernos en el lugar de ese otro más pequeño que siente, piensa y, aunque a algunos se les olvide, tiene entidad, necesidades y deseos propios.

[vimeo 300729043 w=640 h=360] ¿Me das un besito? from Beatriz Cazurro on Vimeo.

Si bien resulta evidente lo inapropiado, poco respetuoso o incluso violento que es tratar así a otro adulto, ¿por qué se hace constantemente por los niños?

No perdamos de vista los Derechos del Niño. Como tantos otros logros, tienen su día conmemorativo en el calendario (el 20 de Noviembre se conmemora la Convención sobre los derechos del Niño), pero el verdadero logro es ejercerlos todos los días.

Os invito a pasaros por su web, en la que podéis encontrar todos estos vídeos estupendos, y a que cuando esteis con vuestros peques y no actúen como vosotros esperáis, os hagáis algunas preguntas:

  • ¿Qué le pasa?
  • ¿Por qué le sucede?
  • ¿Cómo le pasa?
  • ¿Qué necesita?
  • ¿Cómo puedo ayudar?

Tal como afirma Beatriz, Los niños necesitan buenos tratos. Para poder proporcionárselos, es necesario ejercitar la empatía y tratar de meter nuestros grandes pies en sus pequeños zapatos.

¿Te animas a ver el mundo desde su punto de vista?

¡Ponte en sus zapatos!

Sobre los «niños confidentes»

A veces, por distintas razones y en distintos contextos, salgo de mi despacho (y de mi zona de confort) e imparto formaciones y talleres.

En alguna ocasión he comentado en este blog lo mucho que disfruto en los talleres para padres. Resulta muy gratificante poder acompañar a las familias en el constante aprendizaje que es la maternidad/paternidad.

Sin embargo, cuando los asistentes son papás y la temática tiene que ver con la infancia y la crianza, no es raro encontrarse con familias donde los roles de cada uno, grandes y pequeños, no están bien repartidos y las funciones se solapan: los adultos se comportan de manera arbitraria e imprevisible, requiriendo de apoyo, orientación y consuelo, mientras que los niños son descritos como «muy maduros», «muy sensibles» y capaces de entender y ayudar a sus padres a gestionar sus propias emociones.

Qué miedo me da a mí este discurso… Detrás de un niño «demasiado bueno/sensible/maduro/cuidador» suele haber un niño parentalizado.

niño triste familia psicologia

¿Quién cuida de quién en estas familias? ¿Quién es la persona de referencia, la figura de apego, ese otro «más sabio, más fuerte y más capaz» al que acudir en busca de apoyo y consuelo?

El tema da tanto de sí, y nos llama tanto la atención a algunos profesionales que incluso presentamos un póster sobre él en el Congreso de Terapia Familiar en Cartagena el otoño pasado.

Los niños tienen que ser niños. Y nuestra función es cuidar de ellos, de manera adaptada a las necesidades y características de cada etapa de su vida. Y no al revés.

Por eso, es un error ENORME hacer partícipes a nuestros peques de nuestros problemas emocionales o de pareja. Cuando los usamos como paño de lágrimas, como confidente o como recipiente de nuestras quejas, miedos y preocupaciones, les estamos cargando con algo que no les corresponde y que ni pueden, ni saben, ni deben gestionar. Seguramente se sentirán confusos y asustados. Te escucharán, claro. Eres una de las personas más importantes de su vida, y lo que te ocurra a ti les afecta a ellos directamente. ¿Cómo no iban a escucharte? De tu boca salen las palabras que, más tarde, se convertirá en su discurso interno.

Hay papás y mamás que se excusan diciendo que lo hacen para educarlos, para que vean que «los mayores tienen problemas» y que aprendan a «gestionar sus emociones«. NO. Si eres de los que afirma ésto, por favor, haz un pequeño ejercicio de honestidad: Tú necesitas ventilar. Necesitas que alguien te escuche mientras vomitas toda la mierda, toda la angustia y todo el miedo que tienes dentro. Y sabes que tu peque no se va a alejar de ti mientras lo haces. 

Si éste es tu caso, ten en cuenta que no tienen recursos para manejar lo que está pasando, lo que tú estás provocando. Los colocas en una posición de desamparo:

¿Cómo voy a confiar en mamá? ¿Cómo voy a contarle lo que me preocupa? ¡Ella ya tiene bastante con lo suyo!

Si usas a tu niño/a como si fuera tu pareja, tu amigo/a, tu madre, tu confesor o tu psicólogo, le estás privando de su infancia: Tu hijo no es tu rescatador. No está aquí para consolarte ni para cuidar de ti.

Aprenderá que tiene que dejar de lado sus propios sentimientos para cuidar de los demás. Que todos los demás van primero, que tiene que estar a disposición de otros, pues de ello depende su valía como persona.

¿Es eso lo que quieres transmitirle?

Si tienes problemas, si necesitas hablar con alguien que te acoja, que te cuide, que te aconseje, que te oriente o, simplemente te escuche, busca a otro adulto. 

Deja a tu peque vivir lo que tiene que vivir en esta etapa: SU INFANCIA.

Tendrá toda la vida para sus propios problemas de adulto.

Tu fuerza nos hace más fuertes: El discurso interno

Cuando nos vemos en una situación estresante, que nos genera preocupación o miedo, y hacemos balance de nuestros recursos para afrontarla, nos decimos un montón de cosas.

¿Qué sueles decirte tú? ¿Te ayuda a seguir adelante o te bloquea?

¿Reconoces de quién es ese discurso? ¿Dónde aprendiste tú a lidiar así con la preocupación?

motivacion ilustracion psicologia discurso internoMuchas veces, al responder a estas preguntas, nos encontramos con que eso que nos decimos se parece sospechosamente a lo que nos dijeron mucho tiempo atrás, en situaciones seguramente diferentes, que despertaron en nosotros las mismas sensaciones físicas y emociones similares: incertidumbre, inseguridad, temor…

La manera en que los adultos que nos cuidan, normalmente nuestros papás, gestionan sus propias emociones y nos ayudan a regular las nuestras deja una huella importante en nosotrxs.

Hoy os traigo un anuncio. Sí, es una campaña de publicidad, pero no quiero venderos nada. Solamente pretendo que me acompañéis en la reflexión sobre el poder de las palabras que usamos para ayudar a los peques, y a los no tan peques, a gestionar su mundo emocional. Ese discurso que utilizamos para narrar la experiencia de lxs niñxs se convertirá más adelante en su propia voz, que les insuflará fuerza y confianza para seguir motivadxs o los empujará al abandono y la desesperanza.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=zaxPToLSDS0&w=560&h=315]

 

¿Cuál es tu experiencia? ¿Qué te decían a ti? ¿Se parece eso a lo que ahora te dices tú? ¿Qué te hubiera gustado oír de tus adultos cuando eras niñx?

 

«No sé qué quiero hacer con mi vida» ¿Es de verdad una desventaja no tener una vocación clara?

Hay momentos en la vida en que miramos a nuestro alrededor y comprobamos que parece que todo el mundo sabe lo que está haciendo… Menos nosotros.

En ciertas épocas parece que, si no hacemos lo que la sociedad espera de nosotros, somos raros o estamos inadaptados. Hay que tomar decisiones, porque el tiempo apremia y la preguntas acucian:

¿Qué quieres ser de mayor? ¿Qué vas a hacer con tu vida?

preguntas interrogantes dudas psicologia gijon¿Seguir estudiando o ponerse a trabajar? ¿Pero qué estudiar? y, si no estudio ¿trabajar de qué?. ¿Y si no estoy seguro de lo que quiero hacer? ¿Y si me gustan muchas cosas? ¿Y tengo que dejar de hacer lo que me gusta para dedicarme a algo serio? ¿Si lo que se me da bien no me gusta? ¿Y si no me gusta nada? ¡¿Y si no tengo ni idea de lo que quiero hacer con mi vida?!

En el ámbito de lo privado, la historia es parecida: Conocer a alguien especial y tener pareja o seguir disfrutando de la soltería, pero… ¿son incompatibles estas opciones?. Y las elecciones continúan: si salgo con alguien, ¿quiero seguir viviendo a mi aire o me gustaría que conviviéramos? ¿alquiler o compra? Como la relación se alargue, seguro que alguien tiene la feliz ocurrencia de preguntar ¿y cuándo os casáis?. Y tú pensarás «¡Un momento! ¿quiero yo casarme? ¿y si no quiero? ¿y qué toca después?». No os voy a contar qué viene después, porque ya lo sabéis…

Tengo una buena noticia: Estar perdido está bien. Dudar está bien. No tener clara tu vocación no tiene por qué ser un problema.

¿Qué pasa si, en vez de pensar que no lo tienes claro, te planteas que tienes potencial para hacer muchas cosas?

Emilie Wapnik plantea en esta charla TED algo que muchos de nosotros nos hemos planteado: No encajar dentro de lo que la sociedad dicta genera ansiedad

laberinto perdido vida indecision

Algo que podría ser, y de hecho es, en la mayoría de los casos, motivo de angustia e insatisfacción, es visto por esta ponente como un superpoder: Ser multipotencial, tener muchos intereses y curiosidad por distintas actividades creativas. Esta capacidad implica numerosas ventajas que pueden resumirse en tres fundamentales:

  • Ser capaz de combinar distintos intereses o ideas para crear algo nuevo.
  • Tener habilidad para aprender, y hacerlo deprisa y sin miedo a ser un eterno principiante.
  • Adaptarse, poder transformarse y asumir distintos roles en función de los requerimientos de la situación.

 

Si te apetece leer algo más sobre este planteamiento, puedes echarle un vistazo a su blog: http://puttylike.com/.

 

No lo olvides:

Perderse de vez en cuando está bien.

Y dedicarte a lo que te gusta nunca es una pérdida de tiempo. 

 

La mirada: Construyendo vínculos y subjetividades

¿Te das cuenta del efecto de tu mirada sobre quienes te rodean?

Hay miradas que dañan, otras que acarician e incluso curan. No es lo mismo ver que mirar, y la mirada es nuestra primera herramienta para comunicar amor, para vincularnos con el otro.

¿Te has parado hoy a mirar a los ojos de alguien? ¿Cuántas veces has mirado tu móvil?

Liliana González, profesora de Psicopedagogía, con treinta años de experiencia en clínica de niños y adolescentes, así como en orientación familiar y formación, nos invita a reflexionar sobre el poder de nuestra mirada y cómo la tecnología obstaculiza la posibilidad de encuentro con el otro.

 

Hoy puede ser un gran día… Para apagar las pantallas y mirarnos más y mejor.

¡Nos vemos en el próximo post!

Educación y Género con Marina Subirats

Marina Subirats, política, filósofa y catedrática en Sociología de la Universidad de Barcelona, habla de Educación y Género, dos cuestiones fundamentales en cualquier sociedad que, queramos o no, van de la mano. Y aún hoy en día, las escuelas siguen transmitiendo una jerarquía de género.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=gl6c1kLrJnU&w=560&h=315]

Esta mujer es un referente en la lucha por la coeducación y la educación en igualdad. Si tenéis ocasión, os recomiendo la lectura de dos de sus obras

Tal vez vayamos tomando conciencia y en las próximas generaciones este abismo entre los géneros se estreche hasta desaparecer. El sexismo puede y dcebe ser superado.

“Es el momento de abrir a los hombres el mundo femenino”.

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¡Hasta el próximo post!

Padres deprimidos y ansiosos: ¿cómo afecta a la relación con sus hijos?

Los adultos que formamos parte de la vida de los niños tenemos responsabilidad sobre su educación. Sin embargo, los padres son (o deben ser) las figuras más influyentes de todo su mundo afectivo: el tipo de relación que establezcan con ellos va a ser fundamental en su desarrollo emocional.

Cundo alguno de los padres, o los dos sufre, este malestar es reflejado por el menor a su cargo. En otras ocasiones hemos hablado del contagio emocional y de la influencia de los padres en el desarrollo socioafectivo de los niños, y hoy queremos hacer una vez más hincapié en la vulnerabilidad de nuestros pequeños y la importancia de cuidar de nosotros mismos para poder velar por su bienestar.

No se trata de querer mucho, sino de querer mejor.

Me encantaría deciros que ser padres nos libra de los estados de ánimo negativos. Que uno no se siente triste, ni frustrado, ni enfadado ni desesperanzado. Pero como bien sabéis, estaría mintiendo como una bellaca. La crianza de un hijo conlleva una serie de cambios y responsabilidades, requiere de una inmensa capacidad de flexibilidad y adaptación,  y en muchas ocasiones supone una tarea que nos desborda, pudiendo provocar la aparición o el empeoramiento de síntomas de tipo ansioso o depresivo.

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Ser padre o madre puede ser fascinante. Pero también es agotador y complicado. Y hay que permitirse reconocer y hablar de ese lado oscuro de la no tan maravillosa aventura que supone la crianza de un hijo. Como padre, tenemos que ser conscientes de nuestras dificultades, estar en contacto con nuestras necesidades y cuidar de nuestra salud mental. Y muchas veces estamos tan volcados en los asuntos de nuestros peques que se nos olvida que cuidarnos también es cuidar de ellos.

Durante toda la vida somos permeables a lo que sucede a nuestro alrededor. Sin embargo, en la infancia somos esponjas: todo nos llega, todo nos cala. Más aún cuando procede de nuestras principales figuras de apego. Cuando un papá o una mamá se siente deprimido, pueden ocurrir varias cosas en la relación con el menor:

  • Es posible que el papá o mamá desbordado por su malestar sienta que su peque es una carga más, y sus obligaciones y cuidados se le hagan muy cuesta arriba. Aparecen entonces sentimientos de rechazo hacia el niño y de culpa por no estar ejerciendo sus labores como padre de la manera correcta. El niño, en esta situación, se siente confuso y ansioso. Su mundo se torna impredecible y, quien tendría que hacerse cargo de él/ella se muestra enfadado, distante e irritable.
  • También puede ocurrir que encuentre en su hijo la esperanza, la alegría y la ilusión que le permita cubrir sus carencias y alejarse de sus problemas. Diréis «Estupendo, ¿no?». Pues no. Cuando esto ocurre, el niño se convierte en tabla de salvación, en motivo principal de la vida de su progenitor y en fuente de sentido. El riesgo de que las necesidades del niño queden apartadas, y éste se dedique a cuidar de su papá o mamá, es elevado. Puede sentirse responsable de las emociones del adulto que debería hacerse cargo de él y, por tanto, experimentar preocupación, tristeza, vergüenza o culpa cuando su papá o mamá esté triste.

Por suerte o por desgracia, nuestros niños crecen para convertirse en adolescentes. La adolescencia es una etapa rodeada de mitos y con fama de complicada. Esta fama es, en parte, merecida. Se trata de una época de cambios, en la que nuestro cuerpo, nuestras relaciones, nuestras capacidades, están cambiando y nos sentimos vulnerables y, muchas veces incomprendidos.

La mezcla adolescencia + depresión de un progenitor es explosiva: el joven, en constante cambio, tiene necesidades socioafectivas que no se ven cubiertas. El adulto en ocasiones se coloca a su altura en la mala gestión emocional, al tiempo que exige resultados académicos, valores como la responsabilidad y la autonomía, comprensión, compasión y un millón de cosas más… Y la brecha existente entre las partes se abre cada vez más hasta transformarse en un abismo insondable

Papás y mamas: Si os sentís angustiados, solos, desesperanzados… Por favor, buscad ayuda. Vuestro bienestar es una parte fundamental del suyo.

Si quieres venir a vernos, puedes ponerte en contacto con nosotros. Será un placer poder acompañarte en el proceso.

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Lifted: Prepárate primero.

Autonomía, autocontrol, responsabilidad y constancia son cuatro valores que queremos inculcar a nuestros niños y que debemos fomentar en nosotros mismos.

Este corto de Pixar nos permite, a través de sus simpáticos personajes, tomar conciencia de lo que ocurre cuando no nos hacemos responsables de nuestra tarea, posponemos nuestras obligaciones o decidimos hacer las cosas «de cualquier manera», confiando en que saldrán bien sin habernos preparado.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=LVLoc6FrLi0&w=560&h=315]

Ahora que nuestros peques se quedan de vacaciones, podemos disfrutar de tiempo libre con ellos, ver pelis, pasear, comer helados, ir a la playa (los de Gijón tendremos que esperar…) Todo ello no está reñido con la reflexión. Por eso, podemos aprovechar estos recursos para invitarles a pensar:

  • ¿Cómo le iba al alienígena en su examen? ¿Por qué?
  • ¿Crees que se había preparado para esa prueba? ¿Qué consecuencias tuvo su falta de preparación?
  • ¿Qué habría pasado si se hubiera preparado bien?
  • ¿Crees que hay alguien que se comporte de manera impulsiva? ¿Qué hubiera necesitado para hacerlo mejor?

¡Tócate las tetas!

Hace unos días hablábamos del cáncer. Bueno, para ser precisos, de las personas que padecen cáncer y, por concretar aún más, de cómo en ocasiones la comunicación entre ellos y la gente de su alrededor puede verse obstaculizada, entre otras muchas cosas, por el miedo y los prejuicios.

En aquel post, las protagonistas eran, como procuramos que sea siempre, las personas y sus relaciones. Porque yo sigo siendo yo, aunque tenga cáncer.

La enfermedad no anula mi identidad, no me arranca mis intereses ni me roba mis sueños. Si acaso, me los complica un poco. El cáncer puede acompañarme, como un invitado indeseado, durante un periodo de tiempo, pero no hace desaparecer todo lo que hace de mí una persona valiosa.

Precisamente, para que esta visita molesta sea detectada y permanezca con nosotros el menor tiempo posible, resulta fundamental la detección temprana.

Consideramos que la concienciación de la vulnerabilidad y la detección temprana son dos cuestiones en las que no se insiste lo suficiente. Hoy queremos compartir con vosotros un vídeo de MACMA (Movimiento Ayuda Cáncer de Mama) que, por lo útil, entrañable y polémico, nos ha parecido enormemente interesante.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=iZhn1kTKPYc&w=560&h=315]

 

Gracias, MACMA, por vuestro ingenio y vuestro sentido del humor a la hora de sortear la censura de las redes sociales y acercar esta cuestión tan relevante al público.

Y tú, ¡no olvides tocarte las tetas periódicamente!

lazo rosa