Coherencia y respeto. Grandes o pequeños, todos somos humanos.

Anoche leí un párrafo de la guía Newbie para una Parentalidad Positiva (Rebecca Eanes) que no puedo dejar de compartir con vosotros. Me pareció la esencia misma de la crianza respetuosa y, al mismo tiempo, estoy convencida de que desatará la polémica. Dice así:

«Con demasiada frecuencia, se sanciona a los niños por ser humanos. No se les permite estar gruñones, tener días malos, tonos de voz irrespetuoso o mala actitud. Sí, los adultos los tenemos todo el tiempo. Ninguno de nosotros es perfecto. Debemos dejar de imponer a nuestros niños niveles de perfección más elevados de los que podemos alcanzar nosotros mismos«.

En el texto original:

“So often, children are punished for being human. They are not allowed to have grumpy moods, bad days, disrespectful tones, or bad attitudes. Yet, we adults have them all the time. None of us are perfect. We must stop holding our children to a higher standard of perfection than we can attain ourselves.”

Para un minuto y piensa:

¿Algo de lo que has hecho hoy te traería problemas si fueras niño?

chicos
Imagen cortesía de David Castillo Dominici/FreeDigitalPhotos.net

Quizá has ignorado a alguien que te estaba hablando. O has gritado a alguien. O hayas dado una mala contestación. Tal vez hayas dado un portazo, puesto mala cara o resoplado ante alguna petición o comentario de otra persona.

Si lo hace un adulto, y lo hacemos todo el tiempo, inmediatamente buscamos las razones y lo justificamos: estamos agobiados por el trabajo, cansados, hambrientos, doloridos, nerviosos… Somos buena gente, al menos la mayoría, y nos esforzamos. Aunque no siempre podemos hacer las cosas bien.

Y tú, ¿qué opinas?

 

15 libros infantiles para mini-feministas

Esta tarde de domingo, buscando lecturas para compartir en el proyecto de Primera Infancia de Cruz Roja en el que participo, he ido a dar con esta recopilación, que no tiene desperdicio.

Porque niños y grandes tenemos mucho que aprender sobre identidad, género y valores. Y nunca es demasiado pronto, ni demasiado tarde, para educar en la igualdad.

¡Disfrutad de la lectura!

Documental: La Educación Prohibida

Consideramos que una de las claves del cambio social es una respuesta educativa adaptada a cada alumno.

Sí, con una afirmación así de drástica comenzamos el post de hoy, que, ya os lo advierto, va a ser bien cortito.

Hoy queremos compartir con vosotros un documental sobre experiencias educativas no convencionales. Seguramente algunos de vosotros hayáis oído hablar de él, otros ya lo habréis visionado… Se trata de «La Educación Prohibida». Si te interesa la pedagogía y tienes curiosidad por método alternativos como Montessori, Waldorf, Cossettini, Educación Popular o Homeschooling (escuela en casa), tienes que verlo.

Necesitamos replantearnos qué está pasando con la infancia, con nuestros niños. Qué estamos haciendo como padres, docentes o simplemente, adultos presentes en la vida de los menores. Y qué podemos hacer para que, en pleno s. XXI, dejemos de educarlos como en el XIX.

Dado que esta película documental busca, en palabras de su director, German Doin (puedes encontrar una entrevista aquí) «promover y alimentar una discusión, un debate, que claramente creemos que hoy será muy fructífero. Ayudar a que estas experiencias se multipliquen y en última instancia brindar herramientas para que las personas tomen las decisiones sobre sus prácticas educativa», seguro que no te dejará indiferente…

Luces, cámara, acción… ¡Y Educación!

Celosa y competitiva: El Síndrome de Blancanieves

Con unos días de retraso, retomamos nuestra línea de publicaciones sobre síndromes con nombres literarios. Dado que la factoría Disney ha ilustrado y llevado a la pantalla un buen número de cuentos tradicionales, resulta difícil hablar de algunos personajes sin que el rostro que sus dibujantes les dieron acuda a nuestra mente. Hoy hablaremos de una de las malas malísimas, también bella bellísima en su versión animada: La Madrastra de Blancanieves.

El síndrome recibe el nombre de la cándida e inocente niña, Blancanieves, sin embargo, hace referencia a los comportamientos y actitudes de su madrastra, la bruja. Como ya os comentamos en un post anterior, los síndromes a los que dedicamos esta serie de publicaciones no se encuentran recogidos en los grandes manuales de la psicología y la psiquiatría; no se trata de diagnósticos al uso, sino que describen formas de funcionar y relacionarse de personas con las que nos encontramos a diario, tanto dentro como fuera de la consulta.

Aunque también se da en varones, el perfil mas característico de personas con el «Síndrome de Blancanieves» es el de mujeres maduras que, a lo largo de su vida, han sido consideradas muy atractivas y han hecho de la belleza una de sus principales cualidades.

Sindrome Blancanieves Madrastra Psicologia Terapia

El tiempo pasa para todxs, y ellas no son una excepción. Aunque cada etapa vital tiene sus encantos y la madurez es, en muchos casos, una gran ventaja, el proceso de envejecimiento natural resulta difícil de aceptar para algunas personas. Y eso es lo que sucede a quienes padecen este síndrome: A medida que cumplen años y sienten que su aspecto se deteriora, perciben que dejan de ser el centro de atención, que las miradas y la admiración de las personas que las rodean se dirigen hacia otrxs.

Dado que su apariencia externa y los elogios que ésta despierta desempeñan un papel fundamental en su autoestima y su sentido de valía personal, al darse cuenta de que ya no son tan jóvenes pueden sentirse inseguras. Por lo general, se trata de personas que han vivido rodeadas de gente que valora y ensalza su aspecto físico, lo que les ha hecho dependientes de los refuerzos externos (piropos y halagos, expresiones de admiración) y con esta toma de conciencia de los cambios corporales inevitables asociados al paso del tiempo, puede aparecer temor a ser abandonados y miedo a la soledad.

Es frecuente que estas personas tengan una imagen distorsionada de su aspecto y sus cualidades; tienden a ensalzar su belleza y a negar su edad madura. El deseo de mantenerse joven y atractiva puede llevarla a sentir celos hacia quien considera que puede superarla en alguna cualidad, y a tratar de competir con ella (aquí aparece Blancanieves, que sufre las consecuencias de la frustración de la Madrastra). Por lo general, la comparación y posterior competición se realiza con alguien del mismo sexo, a quien la persona con el síndrome percibe como amenazador/a, como tratando de usurparle su lugar, sin que estas motivaciones tengan una base real: al igual que la Madrastra en el cuento, se siente insegura y amenazada, aunque la otra parte no tenga intenciones malévolas ni deseos de suplantar su puesto.

Como consecuencia de estos celos y de la necesidad de competir, es frecuente que la persona insegura arremeta contra aquella a la que envidia, tratando de humillarla y de dejarla en mal lugar delante de los demás. Para la persona que lo sufre, este trato puede resultar desconcertante, ya que entra en contraste con el que se le dispensa en privado, por lo general correcto y amable.

Además de la gran preocupación por la belleza y la salud, de los celos y el afán competitivo, es frecuente que estas personas busquen reforzar el concepto que tienen de sí mismas, provocando situaciones en las que su aspecto físico sea motivo de comentario y de halago. Buscan aprobación constantemente. Suelen mantener una actitud seductora, pues buscan ser miradas con admiración y, en sus intentos de gustar, flirtean constantemente, encadenando unas relaciones con otras.

Blancanieves y el principe Psicologo GijonTambién es frecuente que critiquen a aquellas personas que han logrado lo que ellas mismas ansían: una pareja estable, éxito en el ámbito laboral, buenas relaciones con sus hijos, apoyo social, hábitos saludables… Esta actitud tan crítica con las vidas ajenas puede hacer pensar que les molestan los logros y la satisfacción de los demás.

A estas alturas, lo más probable es que ya se te haya ocurrido algún ejemplo, que hayas pensado en alguien conocido o que tú mismx te hayas visto reflejadx en alguno de los dos roles: Madrastra o Blancanieves. Este tipo de relaciones complementarias en las que una parte envidia las cualidades (físicas o emocionales) de la otra son, por desgracia, comunes entre madres e hijas, suegras y nueras, entre amigas o , en el contexto profesional, entre jefa y empleada o bien entre compañeras. Aunque he empleado el género femenino, no perdamos de vista que se da también entre varones.

Las dos partes implicadas en este tipo de relaciones pueden presentar síntomas que, de no ser tenidos en consideración, desemboquen en algún cuadro ansioso o depresivo. Si bien es doloroso y molesto ser tratado de forma injusta y humillante en el rol de Blancanieves, también lo es sentirse inseguro, ver que aquello sobre lo que se asienta tu autoestima se desvanece y sentir que vives en una permanente competición… De la que parece poco probable que resultes vencedor.

Si necesitas ayuda, por esta u otras cuestiones relacionadas con tu bienestar, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.


 

¿Puede Wendy ser feliz? El complejo de Peter Pan y el dilema de Wendy

En el último post hablábamos del síndrome de Peter Pan. En la obra de teatro original de James Matthiew Barrie aparecen, entre los personajes secundarios, dos femeninos que cobran una gran importancia a medida que avanza la trama: el hada Campanilla y Wendy.

Peter Pan, Wendy y CampanillaDado que el objetivo de esta serie de publicaciones es realizar un recorrido por los síndromes que reciben su nombre de personajes de ficción, nos centraremos en la segunda, aunque hemos de reconocer que Campanilla, la celosa, vanidosa y sobreprotectora hada en la historia original, pizpireta y entrañable en la versión de Disney, supone también un personaje arquetípico en nuestra sociedad y tiene un papel relevante en el mantenimiento de la forma de funcionar de Peter Pan. (Si quieres saber más, aquí te dejo un artículo de Evolución Consciente).

Wendy desempeña en la historia de ficción, así como en la vida de los hombres con síndrome de Peter Pan, el rol de mamá cuidadora y protectora. Dan Kiley, autor de «El Síndrome de Peter Pan: Hombres que no han crecido», describe en su obra a esta figura. Cariñosa, sensible y paciente, se muestra compasiva y dispuesta a asumir todas aquellas responsabilidades y compromisos de los que Peter rehuye. ¡Si hasta los malvados piratas ansiaban sus cuidados!

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Detalle de la escultura de Peter Pan – Palacio de Egmont, Bruselas

A voz de pronto, este tándem Peter-Wendy parece reflejar la pareja perfecta: una pareja en la que los roles se complementan y las necesidades de ambas partes (uno, de ser cuidado, atendido y consentido como un niño, la otra de cuidar, proteger y sentirse imprescindible, actuando como una madre) se ven cubiertas. Algunas personas llegan a un acuerdo tácito y logran encontrar el equilibrio en este tipo de relación, sin embargo, la realidad de este tipo de parejas suele distar mucho de una complementariedad sana: las posiciones de los dos miembros no son simétricas, como cabría esperar en una relación entre adultos, sino que el trato y el patrón de interacción es más similar al de una madre protectora al cargo de un menor necesitado de cuidados que al de una pareja.

Si bien desde fuera puede parecer que nuestra Wendy da muestras constantes de amor hacia su Peter, ésta suele sufrir enormemente en sus intentos por satisfacer todas las necesidades de la persona o personas que cree a su cargo. De hecho, la imagen que Wendy tiene de si misma se alimenta de su capacidad para complacer a los demás: suele tratarse de una mujer insegura y dependiente que, mediante el cuidado y la satisfacción de las necesidades del otro, le cede las riendas de su vida y el control de sus decisiones.

wendyYa avanzábamos en el post anterior que suele ser Wendy quien, en un intento de mejorar su relación y paliar su insatisfacción y su frustración, busca ayuda psicológica. De hecho, los problemas de pareja son el motivo principal por el que un hombre Peter Pan acude a consulta: ante el temor a ser abandonados por su pareja, acceden a la propuesta de iniciar un proceso terapéutico, bien individual o, en la mayoría de los casos, de pareja.

Algunas de las facetas más relevantes a trabajar en terapia tienen que ver con el establecimiento de límites claros en la pareja: no todo está permitido para Peter, y no todo es permisible por parte de Wendy, quien debe aprender a no ceder ante comportamientos inadecuados.

La atribución y el reparto de responsabilidades en la pareja constituye un punto en el que resulta necesario insistir: es frecuente que Wendy tienda a cargar con culpas que no le corresponden y a disculparse constantemente por sus «fallos» a la hora de complacer y cubrir las necesidades de las personas que la rodean.

Por último, hay que tratar de potenciar de la individualidad de cada uno de los miembros de la pareja: la valía de cada uno de ellos por separado, más allá de los cuidados (dados o recibidos por el otro), y la conquista de su autonomía, que permitirá a cada uno de ellos recuperar el protagonismo de su propia vida.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=rCxLx_3T5GE&w=560&h=315]

 

 

Tu verdadera belleza

belleza

Más alla de la superficie…

Buenos días,

Hoy no es una noticia lo que queremos compartir. Se trata de un video que nos ha conmovido.

La verdadera belleza no se potencia con maquillaje y peluquería. Tampoco con edición fotográfica.

La belleza es muy diversa, existe en todas las formas y tamaños

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=GXoZLPSw8U8]

Puedes encontrar más información sobre la grabación del video, la inspiración de Colbie Caillat y el potente mensaje que transmite en este artículo de DailyMail : Stripped Bare

¡Socorro! Vivo con un adolescente

Una familia con adolescentes

Imagen cortesía de photostock /Freedigitalphotos.net

Guías para padres e hijos adolescentes

¿Tienes hijos adolescentes? ¿Te gustaría mejorar vuestra convivencia?
La adolescencia es un periodo complicado, no sólo para la mayoría de l@s chic@s, que se encuentran en proceso deconstrucción de su identidad y desarrollan a marchas forzadas suautonomía, sino para una gran parte de las familia, cuyos miembros, grandes y pequeños, pueden tener problemas para adaptarse a esta nueva etapa.

Una familia con adolescentes

Imagen cortesía de photostock /Freedigitalphotos.net

Imagen cortesía de photostock /Freedigitalphotos.net
Con el objetivo de facilitar ese tiempo de transición entre la niñez y la vida adulta, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz , a través del Servicio de Infancia y Familia del Departamento de Intervención Social, ha editado unas interesantes guías en las que se describen y analizan los cambios más comunes y se proporcionan estrategias y herramientas para reducir la conflictividad y mejorar la relación entre generaciones.Esta documentación responde, con un estilo sencillo y cercano, a las preocupaciones de los padres y al sentir de los hijos, introduce el concepto de mediación y recomienda pautas de acción ymateriales (libros y películas para los más jóvenes) que pueden resultar de utilidad a la hora de entender la vida y sus circunstancias.

Puedes acceder a los documentos en los siguientes enlaces:

 

Enfermedad crónica en niños

enfermedad crónica

Recomendaciones de la APA en el afrontamiento del diagnóstico de la enfermedad crónica en niños

La APA , Asociación Americana de Psicología, ha publicado recientemente un artículo dirigido a padres y cuidadores de niños diagnosticados de enfermedad crónica. Los adultos que rodean al menor suelen experimentar una mezcla de sentimientos (tristeza, culpa, ira) y la experiencia de asumir el diagnóstico puede ser devastadora. Se trata de una situación compleja no sólo para el paciente, sino para su entorno, que la atención y el consejo psicológico puede ayudar a afrontar de manera adecuada.

enfermedad crónica

Imagen cortesía de Sura Nualpradid / Freedigitalphotos.net

Algunas de las recomendaciones planteadas se indican a continuación:

– Aceptar el diagnóstico y tratar de normalizar la enfermedad.

– La situación provoca elevados niveles de estrés, debido a la falta de control de los implicados, que pueden afectar negativamente al bienestar del enfermo. Por ese motivo, los adultos deben tratar demanejar el propio estrés. Es importante contar con una buena red de apoyo social, reservarse untiempo para cuidar de la propia salud (tanto física como mental) y desechar los sentimientos de culpapor ello, ya que «ayudándose a sí mismos ayudan también al menor».

– El hecho de que el niño se desenvuelva en un entorno familiar estructurado aumenta su sentido de control. Resulta de gran ayuda mantener, en la medida de lo posible, las mismas rutinas y formas de disciplina previas, evitando la sobreprotección y la permisividad extrema. Un cambio a este nivel puede hacerle sentir confuso o incluso asustado.

– En ocasiones, se establece entre los familiares una «conspiración del silencio»: se oculta al niño la realidad de lo que sucede con intención de protegerle.  Si el niño quiere informarse sobre su enfermedad, debemos tratar de determinar lo que ya sabe y lo que quiere saber, proporcionándole información adecuada a su edad y sus necesidades y mostrándonos disponibles para resolver sus dudas y temores.

– Los niños enfermos pueden sentirse aislados en el colegio y mostrarse inseguros ante la posibilidad de responder a las preguntas de sus iguales sobre su enfermedad. Podemos ayudarles a preparar un pequeño guión para dar respuesta a posibles preguntas sobre su estado.

– No debemos olvidar que la nueva situación tiene también repercusiones para los hermanos del niño enfermo. Pueden sentir culpa, celos e incluso temor ante lo que está sucediendo. Por ese motivo se recomienda a los padres hacerles partícipes de lo que está ocurriendo y animarles a «formar parte del equipo», colaborando en los cuidados de su hermano o hermana. Asímismo, se les aconseja buscar tiempo para dedicárselo a los hermanos y hacerles sentir que también son importantes.

La APA aconseja a los padres contar, desde el momento del diagnóstico, con la ayuda de un psicólogo, subrayando el papel fundamental de los profesionales de la Psicología durante el proceso de enfermedad.

Mayores, depresión y nuevas tecnologías

tablet

Las nuevas tecnologías reducen los síntomas depresivos en adultos mayores

Los adultos mayores son más propensos a padecer depresión , soledad y aislamiento social. De acuerdo con un estudio publicado en The Journals of Gerontology , la depresión afecta al 8% de la población americana de más de 50 años.

De acuerdo con el estudio desarrollado por Shelia Cotten, en la Universidad de Michigan, los mayores que dedican tiempo al uso de internet tienen 1/3 menos de probabilidad de sufrirdepresión que aquellos que no hacen uso de la red. La depresión tiene un impacto mayor en aquellas personas que viven solas, por lo que parece que su mejoría tiene que ver con “conectar” con los otros, reducir el aislamiento y los sentimientos de soledad.

Cotten y su equipo analizaron las respuestas recopiladas durante seis años por U.S. Health and Retirement Survey , institución que ha desarrollado amplias investigaciones sobre loscambios a los que los americanos se enfrentan al jubilarse.De la muestra, formada por 3.075 personas, hombres y mujeres jubilados que no vivían en centros para mayores, cerca del 30% usaba Internet.
mayores y ordenador

Imagen cortesía de Ambro /
FreeDigitalPhotos.net

Cuando los investigadores compararon las puntuaciones de los grupos en una escala de depresión, comprobaron que aquellos que se conectaban a la red tenían un 33% menos de probabilidad de depresión que aquellos que no lo hacían.Aunque en el estudio no se concretaba durante cuántas horas o con qué propósito se usaba Internet, Cotten destaca que los resultados de investigaciones anteriores apuntan que los adultos mayores están, en su mayoría, interesados en comunicarse con su familia y amigos, a través del e-mail y las redes sociales. Muchos de ellos tienen dificultades de movilidad o problemas de salud que limitan sus posibilidades de desplazarse para visitar a sus familiares, sin embargo el uso de Internet les ayuda a mantener el contacto.

mayor con tablet

Imagen cortesía de stockimages / FreeDigitalPhotos.net

Considerando los beneficios que el uso de la red puede tener sobre su estado de ánimo, recomienda que ayudemos a nuestros mayores a manejar Internet y no demos por hecho que está por encima de sus posibilidades. “Tendrás que ir un poco más despacio que con alguien más joven e insistir y repetir… La práctica es la clave. En cuanto los mayores comienzan a ver lo útil que Internet puede ser en su vida, los tienes enganchados”, afirma.

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